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La Nueva Ruta de la Seda avanza; Europa y Estados Unidos tienen que unirse ya, porque se les acaba el tiempo

21 de junio de 2018
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El Presidente Trump poco antes de firmar una orden ejecutiva para mantener juntas a las familias detenidas en la frontera. Miércoles 20 de junio de 2018. (Fox News Screengrab).

21 de junio de 2018 — El Presidente Trump le movió el piso a sus belicistas enemigos demócratas que lloran lágrimas de cocodrilo por los hijos de los inmigrantes indocumentados separados de sus padres al ser detenidos en la frontera, cuando emitió una orden ejecutiva para impedir que las familias detenidas al cruzar la frontera sin documentación, sean separadas en instalaciones distintas. Las noticias frenéticas en todos los medios, hora tras hora, y las declaraciones desbocadas de las “estrellas” de Hollywood para “fijar su posición” contra Trump, pretenden desviar la atención del papel de Trump en los acontecimientos históricos para llevar la paz a Corea con impacto global, y para desviar la atención también de los crímenes del FBI y el Departamento de Justicia en el intento de golpe de Estado contra Trump, orquestado por la inteligencia británica.

Las mismas personas que piden la guerra contra Siria, la confrontación militar con Rusia y con China, y que piden legalizar las drogas en Estados Unidos, para facilitar el control del narcotráfico sobre las naciones de Centroamérica y Sudamérica, de lo cual huyen los inmigrantes precisamente, son las mismas personas que ahora salen con las imágenes de niños llorando en sus jaulas -–¡como si en verdad les importase algo!— solo para satanizar más a Trump.

Los comentaristas de todos los medios noticiosos dominantes dejaron fuera los resultados del informe escrito y del testimonio ante el Congreso en las audiencias del lunes 18 y martes 19, en donde el inspector general del Departamento de Justicia, Michael Horowitz (aunque se limita a los resultados de su indagatoria en el caso de los email de Hillary Clinton) confirma que el despido del ex director del FBI, James Comey, estuvo plenamente justificado, con lo cual se anula por completo la pretensión del fiscal especial Robert Mueller, de intentar acusar a Trump de “obstrucción a la justicia” por haber corrido a Comey. El informe y el testimonio de Horowitz también deja en claro el prejuicio extremo del ex agente del FBI Peter Strzok (quien dirigía la investigación del Rusiagate y había sido asignado al equipo de la cacería de brujas de Mueller) y que ese prejuicio sería el factor principal para continuar con la investigación de la tramoya del Rusiagate que dirigían Comey y Mueller. Además se identificó a otros agentes del FBI con prejuicios similares aunque sus nombres todavía no se han hecho públicos.

Estas revelaciones ya han liberado a Trump para que finalmente arregle una reunión formal de Estado con el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, la cual es muy probable que se lleve a cabo en julio. Esto tiene aterrorizado a los británicos, porque reconocen que si Trump y Putin actúan juntos, casi con toda certeza encontrarán los medios para terminar con la guerra en Siria y posiblemente hagan de eso el fundamento para una solución de mayor envergadura para todas las otras crisis desastrosas que asolan la región del sudoeste asiático. Después de todo, todas esas crisis han sido instigadas por los mismos y tienen el mismo origen, los amos imperiales británicos que impusieron el acuerdo Sykes-Picot, que patrocinaron el establecimiento del reino saudita, y establecieron un estado de guerra permanente entre los judíos y los árabes en Palestina, e instigaron las guerras genocidas en Iraq, Libia, Siria y Yemen, en donde respaldaron y armaron los movimientos terroristas yihadistas en contra de los gobiernos laicos.

Trump está decidido a terminar con la política de “cambio de régimen”, y establecer relaciones de amistad con Rusia y con China, y sacar a las fuerzas militares estadounidenses de Siria, de Corea del Sur y otros lugares en donde las fuerzas armadas de Estados Unidos han funcionado como los ejecutores de las políticas imperiales británicas. Junto con Putin, ese nuevo paradigma estratégico se puede establecer oficialmente.

Pero también se tiene que resolver la devastación económica que ha dejado la doctrina de “guerra permanente” bajo los regímenes de Tony Blair, George Bush y Barack Obama, a fin de lograr una paz verdadera. Helga Zepp-LaRouche ha hecho un llamado para que la próxima cumbre de la Unión Europea (UE) a fines de junio extienda una invitación a China y a los líderes de las naciones africanas para que asistan a esa cumbre, y para cambiar el programa de la misma a fin de que las naciones de occidente se unan a China en la Nueva Ruta de la Seda para reconstruir a las naciones azotadas por la guerra en el Sudoeste de Asia, y para crear naciones agroindustriales modernas en toda África. Esto, como subraya ella, es la única solución a la crisis de refugiados que está desgarrando a Europa.

La dirigente del Comité de Acción Política de LaRouche, Kesha Rogers, que está llevando a cabo una campaña independiente como candidata al Congreso por un distrito de Texas, se hizo eco del llamado de Helga Zepp-LaRouche, y agregó además su propio llamado a aplicar la misma verdad simple al problema de la inmigración hacia Estados Unidos: terminar con la legalización de las drogas y unirse a China en el desarrollo de Centroamérica y Sudamérica, porque es el único medio para terminar con el flujo de gente que huye del terror y de la pobreza en sus lugares natales, pero también porque es simplemente lo único correcto moralmente para el futuro de la humanidad.

Nada menos que eso debería hacer Estados Unidos.