México va a elecciones el 1º de julio en medio de una campaña de terror y violencia de Narcotráfico S.A.

28 de junio de 2018

28 de junio de 2018 — Los mexicanos irán a las urnas el próximo domingo 1º de julio para elegir al Presidente y a 3,000 cargos a nivel federal, estatal y local. Desde que comenzó la temporada electoral en septiembre pasado, han sido asesinados más de 100 candidatos y otros más de 1,000 se vieron forzados a retirar sus candidaturas bajo amenaza de parte de los carteles narcotraficantes y las bandas criminales asociadas a estos. En el 2017, más de 30,000 mexicanos fueron asesinados en hechos violentos asociados a los carteles de las drogas.

En otras palabras, los mexicanos va a salir a votar arropados por la narcoviolencia y el terror, en un país que está dominado hoy por el narcotráfico de Londres y los temas preferidos del imperio británico: la legalización de las drogas, los derechos de los homosexuales y la política de género, el ecologismo, la pelea contra la corrupción, y el cambio de un sistema presidencialista a un sistema parlamentario. El punto de inflexión en México, ocurrió con las elecciones para gobernador del 2009 en el estado de Sonora, en donde los narcos impusieron violentamente su candidato como el ganador; una cruda realidad que Lyndon LaRouche señaló con prontitud en ese momento. Todo esto tenía que ver con la política del gobierno de Obama de legalización sistemática del narcotráfico, dejando que México pusiera los muertos —como se lo dijo en ese momento a la EIR más de un furioso nacionalista— mientras que el gobierno de Estados Unidos le hacía el trabajo a Narcotráfico S.A.

Para el ciclo actual de elecciones, la suerte se definió cuando el Partido Revolucionario Institucional (PRI) —que representa todavía la reserva institucional de lo que quedaba de la tradición nacionalista mexicana que estuvo en la Presidencia por última vez cuando el Presidente José López Portillo (1976-1982)— escogió como su candidato a quien era el ministro de Finanzas y niño mimado de los banqueros, José Antonio Meade, en vez de escoger al ministro del Interior, Miguel Osorio Chong, fuerte nacionalista y proveniente de círculos asociados a López Portillo. Los otros dos candidatos más importantes son Ricardo Anaya por el Partido Acción Nacional (PAN, derechista que propone una economía liberal) y Andrés Manuel López Obrador, un populista de izquierda, a quien conocen ampliamente como AMLO, del grupo MORENA. En este momento, AMLO está bien a la cabeza en las encuestas y se espera que gane cómodamente el 1º de julio.

Y ¿cuál es la posición de AMLO con respecto a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, el tema estratégico central que enfrenta toda nación del planeta? Recientemente declaró que estaba a favor de trabajar con China para construir una línea ferroviaria de alta velocidad que atraviese el Istmo de Tehuantepec, que es un proyecto excelente. Sin embargo, en su momento se unió al saboteo dirigido por Londres y la Casa Blanca de Obama en contra de los acuerdos que el Presidente Peña Nieto hizo con China hace unos dos años, para construir ese mismo proyecto ferroviario, y también un tren de alta velocidad que conectaría a la Ciudad de México y a Querétaro, y una tercera línea de ferrocarril que iría de la costa mexicana en el Pacífico a El Paso, Texas. La propuesta actual de AMLO es para construirlo como parte de los mecanismos ´de asociación pública-privada, proyectos que encabeza en México Carlos Slim, quien es uno de los hombres más ricos del mundo y además el hombre del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF en sus siglas en inglés) en México. El hombre que propone López Obrador como jefe de su gabinete es Alfonso Romo, quien viene del mundo de los fondos especulativos y la banca de inversión. De hecho, todo el movimiento a su alrededor nació realmente como una especie de revolución de color.

Pero lo peor de todo es que AMLO ha propuesto llegar a un acuerdo para legalizar las drogas y hacer las paces con los narcotraficantes mexicanos, al estilo de Colombia. Pero hacer un pacto con el diablo de Narcotráfico S.A., y al mismo tiempo trabajar con la Franja y la Ruta, son dos universos políticos que se excluyen mutuamente. AMLO va a tener que escoger.

Sin embargo, al margen de esto, el espíritu chino de la Nueva Ruta de la Seda está por supuesto tomando vuelo por todo el planeta, y en México la gente está despertando a esa nueva realidad. El Movimiento Ciudadano LaRouchista (MOCILA) de México, va a seguir llevando esa nueva realidad política para que se aborde y se discuta en todo el país, y ya veremos cómo responden AMLO y compañía a esas propuestas.