El segundo de Mueller filtró información sobre Manafort a periodistas de AP

10 de julio de 2018

10 de julio de 2018 — Documentos que fueron dados a conocer el viernes muestran que el abogado del Departamento de Justicia Andrew Weissman, apodado el “pit bull” de Robert Mueller, arregló una reunión con periodistas de Associated Press (AP) para hablar sobre la investigación a Paul Manafort, ex director general de la campaña del Presidente Trump, según informó Chuck Ross en el portal noticioso Daily Caller del 8 de julio. Esta delegación a la prensa, ahora documentada, de considerar a los periodistas como agentes del gobierno, puso al descubierto que muchos de los llamados “reporteros sobre seguridad nacional” no son nada más que tinterillos y parte activa en las operaciones de la agencia de inteligencia.

Cabe destacar que un proceso similar ocurrió en la persecución judicial en contra de Lyndon LaRouche. Primero, con base en la demanda británica de que se actuara, el banquero de inversiones de Nueva York y agente de la CIA John Train reunió bajo su tutelaje a varios periodistas en una serie de reuniones de salón con el objetivo de destruir la reputación de LaRouche, mediante una campaña de difamación coordinada. Otros viejos oponentes a LaRouche conectados al gobierno también asistieron a las reuniones, en donde trazaron las líneas de las versiones calumniosas para los reporteros. Una vez establecido un clima de terror y cargado de miedo, el FBI y el Departamento de Justicia entraron en escena después para presionar que los partidarios de LaRouche ya condenado al ostracismo, “compusieran” una versión alterada de los acontecimientos.

En una revelación similar, Marcy Wheeler, reportera sobre seguridad nacional quien tiene el blog Emptywheel, donde supuestamente critica las operaciones de vigilancia generalizada sobre la ciudadanía estadounidense, confesó haber delatado a una fuente al FBI que le dijo que Trump estaba intentando, después de la toma de posesión, establecer un canal tras bambalinas con los rusos en relación a Siria, y que Michael Flynn sería la persona responsable. La confesión de Wheeler fue publicada en su blog el 3 de julio, donde señala que rompió la regla cardinal del periodismo al revelarle su fuente al FBI. Ahora que es testigo de Robert Mueller, otros periodistas cómplices en la propagación de las noticias falsas están elogiando a Wheeler por “seguir su consciencia”. Hay mucho mar de fondo en toda esta historia y la EIR la va a sacar a la luz.

La reunión entre Weissmann y AP ocurrió el 11 de abril del 2017, un mes antes del nombramiento de Mueller como fiscal especial.

Se supo sobre la reunión por una carta que le envió el presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Devin Nunes, al subprocurador general del Departamento de Justicia, Rod Rosenstein, a fines del 2017. La carta de Nunes afirma que el Departamento de Justicia (DOJ) estaba “investigando registros relacionados a los detalles de una reunión de abril del 2017 entre el abogado del DOJ Andrew Weissmann (ahora el abogado en jefe del fiscal especial Robert Mueller) y medios de comunicación” y solicita que esos registros se le entreguen a la Comisión de Inteligencia.

Los abogados de Manafort obtuvieron los documentos el 29 de junio del 2018 y los revelaron en una moción presentada ante un Tribunal Federal en Virginia, para respaldar su solicitud de audiencia sobre lo que ellos acusan son “posibles filtraciones de información secreta del gran jurado, información falsa y potencialmente material clasificado de la reunión del 11 de abril del 2017”. La reunión plantea serias preocupaciones sobre si se violó el secreto de gran jurado, escribe el abogado de Manafort, Kevin Downing, al exigir una audiencia. Weissmann era jefe del departamento jurídico de Mueller cuando Mueller era director del FBI, informa el Daily Caller.

Se supo sobre la reunión entre los reporteros de AP y funcionarios del Departamento de Justicia en enero del 2018. El gobierno la confirmó por primera vez en la audiencia previa al juicio el 29 de junio.

En esta audiencia, el agente especial del FBI, Jeffrey Pfeiffer, dijo que el FBI, con base en una pista dada por reporteros de AP, pudieron haber llevado a cabo una redada sobre un casillero de almacenaje que rentaba Manafort. También dijo que el propósito de la reunión con los reporteros de AP el 11 de abril del 2017 era para que el Departamento de Justicia y el FBI obtuvieran información, informa el Daily Caller.

La presentación de documentos en el tribunal del viernes incluye dos informes sobre la reunión del 11 de abril del 2017, uno escrito por el agente del FBI Pfieffer y otro escrito por la Agente Especial Supervisora, Karen Greenaway, quien escribió que “Andrew Weissmann arregló la reunión” y que Weissmann orientó a los reporteros sobre sus investigaciones, sugiriendo que le preguntaran a las autoridades chipriotas encargadas de investigar el lavado de dinero si ellas le habían proporcionado al Departamento del Tesoro de EU todos los documentos relacionados con Manafort.

AP había negado anteriormente (en enero del 2017) y categóricamente a la periodista Sara Carter, que la agencia noticiosa pudiera servir voluntariamente en algún momento como fuente de una entidad gubernamental.