Nuevos acuerdos entre Estados árabes y China; el Presidente Xi sobre las relaciones sino-árabes:“Lejanas por distancia, cercanas como familia”.

13 de julio de 2018

12 de julio de 2018 — El martes 10 se celebró en Pekín la octava reunión ministerial del Foro de Cooperación Estados Árabes y China (FCEAC), en donde se firmaron tres acuerdos sobre desarrollo. Fundado en el 2004 por la Liga Árabe y China, en la reunión del FCEAC de este año el Presidente chino Xi Jinping habló intensamente sobre la necesidad de la paz en la región. Entre sus anuncios de iniciativas nuevas, subrayó la necesidad de la reconstrucción en Siria, Yemen, Líbano y Jordania; y de que haya paz y desarrollo mediante una solución de dos Estados para Palestina e Israel. Anunció una subvención de 100 millones de yuanes como ayuda económica y ayuda adicional de emergencia para la región mediante la Agencia de Ayuda Humanitaria y Refugiados de las Naciones Unidas (UNRHA por siglas en inglés).

Xi inició su discurso inaugural en el Gran Salón del Pueblo con referencias a la Ruta de la Seda, diciendo que los nexos sino-árabes eran tanto “viejos como jóvenes”. Son “lejanos por la distancia, y cercanos como familia”. Es más, “nuestros ancestros viajaron la Ruta de la Seda por tierra y por mar y cualesquiera que fueran los obstáculos, las relaciones sino-árabes siempre fueron buenas”. En otro momento de su discurso, cuando hablaba sobre los intercambios “entre civilizaciones” entre los pueblos, le dijo a los representantes árabes: “Ustedes han creado una civilización espléndida”.

Xi presentó cuatro puntos fundamentales bajo el concepto de “una comunidad con un futuro compartido”, y anunció varias iniciativas específicas:

1) CONFIANZA. Debe buscarse un mundo justo, con paz y estabilidad en el Medio Oriente, para lo cual deben trabajar juntas todas las naciones. Se establecerá para la región un fondo nuevo con $20 mil millones, para darle ayuda especial a Siria, Yemen, Líbano y Jordania. Se enviará a la región un contingente de 500 médicos.

2) REJUVENECIMIENTO. Entre los objetivos para la actividad económica, las naciones deben “sinergizar” los recursos energéticos; desarrollar el “Corredor Económico Azul” (Ruta de la Seda Marítima) y llevar a cabo otro desarrollo “oceánico”; colaborar en la teledetección satelital, los combustibles de bajo contenido de carbono, el “uso pacífico de la energía nuclear”, así como también la solar, eólica y la hidroeléctrica. Se va a crear un banco nuevo Chino-Árabe con un capital inicial de $3 mil millones de dólares.

3) COMERCIO DONDE “TODOS GANEN” ENTRE LOS ESTADOS ÁRABES Y CHINA. Se debe seguir adelante con los parques industriales y la conectividad. En los próximos 5 años, pudiera tener lugar un comercio por $8 billones de dólares. Más adelante en este año se va a celebrar en Shangai la primera exhibición comercial de los Estados Árabes en la historia.

4) INCLUSIÓN EN EL APRENDIZAJE MUTUO SINO-ARABE, intercambios etc. Se creará un centro de prensa y un portal digital sino-árabe junto con un festival artístico. Vendrán a China invitados de países árabes, entre ellos 100 dirigentes políticos, 300 profesionistas, 100 líderes religiosos, 1,000 líderes de partidos y 10,000 estudiantes en diversas enseñanzas”.