El caos provocado por el FMI tumbó al gobierno haitiano; el FMI exige más sangre

16 de julio de 2018

16 de julio del 2018 -– El sábado 14 cayó el gobierno haitiano, luego de que renunciara el primer ministro Jack Guy Lafontant, para evadir de esa manera un voto de no confianza en la Cámara de Diputados. Ahora el Presidente Jovenel Moïse va a tener que nombrar un nuevo primer ministro y formar un nuevo gobierno. En un mensaje televisado que dio el Presidente Moïse a la nación, prometió formar un nuevo gobierno “incluyente... para acabar con la miseria que vive la población”, y desarrollar la industria, la agricultura, y la infraestructura.

Sin embargo, nada se ha resuelto. La semana pasada cuando Jack Guy Lafontant anunció que eliminaría el subsidio a los combustibles, exigencia del Fondo Monetarios Internacional (FMI), el país explotó en enormes protestas violentas que duraron varios días. Aunque las medidas anunciadas por el primer ministro fueron temporalmente derogadas, Gerry Rice vocero del FMI, anunció el 12 de junio que el FMI está elaborando un nuevo “plan de reforma actualizado” para elevar los precios del combustible “gradualmente” al tiempo que se mitiga el impacto del aumento en los sectores más pobres de la población. El FMI afirma que los aumentos de los precios del combustible van a “ayudar” a Haití, al “desbloquear” la ayuda internacional. En realidad más bien lo que puede suceder es que esto lleve a nuevas manifestaciones y explosiones políticas en un país al cual la “comunidad internacional” deliberadamente abandonó a morir.