Fiscal ruso listo para enviar petición para interrogar a sospechosos de los servicios de inteligencia

21 de julio de 2018

21 de julio del 2018 –- La oficina de la Fiscalía de la Federación Rusa está procediendo en base a la declaración del Presidente Vladimir Putin en la cumbre de Helsinki, sobre la omisión de Estados Unidos a cumplir con el tratado de cooperación judicial entre los dos países, y en especial sobre el caso de Bill Browder, que es uno de los casos principales que se ha utilizado en contra de Rusia. Además Putin planteó el “encontrarnos con las autoridades estadounidenses a medio camino” y permitir que investigadores del “Rusiagate” de Mueller entrevisten sospechosos en Rusia, “con la condición” de que investigadores rusos puedan interrogar sospechosos de la investigación de Browder. Ya Rusia ha solicitado la extradición de Browder y que le permitieran tener acceso a otras personas involucradas, pero la solicitud no tuvo éxito.

“En el marco de una investigación del caso penal en contra de William Browder y de su grupo delictivo, estamos listos para enviar una nueva petición a las agencias competentes de Estados Unidos sobre la posibilidad de interrogar a estos funcionarios de los servicios especiales de EUA, algunos otros funcionarios públicos de EUA, y un números de empresarios a fin de acusarlos por los delitos cometidos por Browder”, dijo Aleksandr Kurennoi, quien es el director del departamento de medios de comunicación de la oficina de la Fiscalía rusa, informó la agencia TASS.

RT informó que el Fiscal General también quiere hablar con el ex agente del MI6, Christopher Steele, autor del sucio informe en contra de Trump; con Michael McFaul, ex embajador de Estados Unidos en Moscú, quien hizo campaña a favor de Browder; con el presidente de la organización no gubernamental Freedom House, David Kramer, quien fue Asistente del Secretario de Estado para Democracia, Derechos Humanos y Trabajo; y con los multimillonarios hermanos Ziff, a quienes se les describe como “viejos cómplices de Browder”, y otros que Kurennoi no mencionó.

“El grupo delincuente de Browder sacó $1,500 millones de dólares de Rusia hacia paraísos fiscales libres de impuestos. De esta suma, al menos $400 millones de dólares fueron transferidos a cuentas del Partido Demócrata. Luego, nuestro Presidente nos pidió que corrigiéramos la suma, de $400 millones a $400,000 dólares”, dijo Kurennoi.

En el marco del acuerdo de Asistencia Jurídica Mutua en Asuntos Penales que “Rusia y Estados Unidos firmaron en 1999, hemos enviado solicitudes a las agencias estadounidenses pertinentes para rastrear el tráfico de dineros y acciones de Gazprom que fueron remitidas allá”, dijo Kurennoi. “También compartimos la información sobre delitos fiscales y otros. Desafortunadamente, a esto no le siguió una acción recíproca”.

“Browder se percató de que las agencias rusas pertinentes no le iban a dejarlo en paz, y decidió asegurarse un respaldo entre las personas en el poder”, dijo. “Para este fin, sus cómplices remitieron grandes cantidades de fondos a las cuentas del Partido Demócrata. Más tarde, utilizaron sus medios de cabildeo y de presión e impusieron la llamada Ley Magnitsky que se basó en información falsa y sin pruebas claras”. Kurennoi le recordó a la prensa que Sergei Magnitsky fue un funcionario de finanzas en las compañías de Browder y diseñó los programas para evadir el pago de impuestos y para las transferencias ilegales de acciones, incluso a través de zonas extraterritoriales.