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Para liberarnos del libre comercio y construir la infraestructura ya: La Iniciativa de la Franja y la Ruta de América del Norte

7 de agosto de 2018
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Los Presidentes Donald Trump y Xi Jinping se dan la mano para aplaudir y agradecer a los jóvenes artistas en una presentación cultural en el Gran Salón del PUeblo, el jueves 9 de noviembre de 2017, en Pekín, China. (Foto oficial de la Casa Blanca por Andrea Hanks).

7 de agosto del 2018 — El mundo es testigo actualmente de que se afianza un Nuevo Paradigma de relaciones de cooperación y de desarrollo económico de desarrollo, desde su inicio con la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, por toda Eurasia, el Sudeste de Asia, y África. También observa el mundo que los mayores centros de poder en Europa, encabezados por Londres, insisten en rechazar este nuevo paradigma, a nombre de la política económica geopolítica de “suma cero, unos ganan otros pierden”, y las confrontaciones bélicas con Rusia y China.

En medio de esto, se encuentra la Presidencia de Donald Trump: perturbando la confrontación con Rusia ante la furia criminal de los geopolíticos y sus medios de comunicación; tratando cabalmente de construir una nueva infraestructura económica en Estados Unidos y restaurar al trabajador industrial estadounidense; pero metido en una confrontación comercial cada vez más dura con China, que amenaza su diplomacia de paz con Corea y sus buenas relaciones iniciales con el Presidente Xi Jinping; y sus planes de infraestructura que hasta ahora no han llegado a ningún lado.

Existe la esperanza, como dijo hoy Helga Zepp-LaRouche, presidente y fundadora del Instituto Schiller, de que el Presidente Trump reconsidere participar en la Iniciativa de la Franja y la Ruta y unirse a ella, como Japón que recientemente cambió su política en este respecto. Esto podría ocurrir como resultado de los intentos mismos de Estados Unidos de oponerse y competir con la Nueva Ruta de la Seda de China en África y el Sudeste de Asia, los cuales se han intensificado con los anuncios del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, en los días recientes.

Sin embargo, una mejor manera para cambiar una política de confrontación, es por medio de la propuesta de la candidata independiente al Congreso, Kesha Rogers, que está haciendo campaña para el 9vno Distrito Congresional de Texas, en contra del actual representante a ese cargo, y promotor del “juicio político a Trump”, Al Green. Kesha Rogers propone que: “Debemos de sustituir al TLCAN con la Iniciativa de la Franja y la Ruta de América del Norte (IFRAN), como parte de la Iniciativa de la Franja y la Ruta global, o Puente Terrestre Mundial, y la creación de un nuevo sistema financiero internacional orientado a la producción, un Nuevo Bretton Woods”.

La candidata se centra en cinco áreas de desarrollo: Un Banco Norteamericano de Inversión en Infraestructura, o sea una institución que emita crédito; una Alianza Hidroeléctrica y Energética de América del Norte (NAWAPA, por sus sigls en inglés); la construcción de corredores de trenes de alta velocidad y desarrollo industrial en las Américas; llevar la Ruta de la Seda marítima al Caribe y al Canal de Panamá ampliado y por otros nuevos cruces; y cooperar en la frontera de la ciencia espacial.

Para el Presidente Trump y sus electores movilizados en respaldo del Presidente en contra del “Rusiagate”; para los trabajadores estadounidenses que están esperando que se deseche el TLCAN y que por fin comience la construcción de nueva infraestructura; y para México y su nuevo Presidente electo, es la solución feliz, y es la mejor