American Spectator: Nunca olviden que el “Rusiagate” es hechura británica

10 de agosto de 2018

9 de agosto del 2018 — La mano de la geopolítica británica que guía al “Rusiagate” es el tema de un artículo muy útil publicado el 2 de agosto en el American Spectator, caracterizado como un “informe especial” y titulado “Nunca olviden el golpe británico de Brennan para clavarse a Trump”. Sin introducir ninguna nueva sorpresa, el autor George Neumayr, repasa las conexiones y colaboraciones desde el 2014 al 2015 entre John Brennan, director de la CIA del gobierno de Obama y alguien que detesta a Trump, con las agencias de inteligencia británica MI6 y el Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ en sus siglas en inglés), y Peter Strzok del FBI quien odia a Trump; entre otras responsabilidades importantes que tenía, Srzok era el funcionario del FBI que servía de enlace con Brennan y la CIA.

Brennan fue el primero al que la inteligencia británica “informó” sobre las supuestas conexiones de Trump con la Rusia de Putin; Christopher Steele, autor del informe marrullero, era agente del MI6; las maniobras de Stefan Halper para entrampar a una de las dos personas de la campaña de Trump, fueron activadas en Londres por la inteligencia británica; Alexander Downer, el diplomático australiano, recibió un informe en Londres de parte de la inteligencia británica antes de intentar ponerle la trampa al trabajador de la campaña de Trump, George Papadopoulos; luego Downer le reportó a la embajada de Estados Unidos y a las oficinas de la CIA en Londres, para darles una justificación para que utilizaran el informe de Steele; luego Downer se reunió en Londres con Strzok, que dirigiría el lado del FBI de la “investigación”; etc., lo cual eventualmente terminó en el nombramiento de la pieza de los británicos, Robert Mueller, como fiscal especial.

Neumayr concluye que: “Detrás de la mascarada post-11 de Septiembre, de cooperación entre la CIA y el FBI, Brennan llevo a cabo una operación de espionaje para la campaña de Hillary [Clinton] que salió directamente del cuartel general de la CIA, con oficinas filiales en el MI5 y el MI6 del Reino Unido. Frente a lo que ellos veían como un futuro terrorífico con la Presidencia de Trump, las mismas figuras que alegaban que cuidaban la relación especial [entre Estados Unidos e Inglaterra] la convirtieron gracias a su propia histeria, en algo escandalosamente siniestro”. https://spectator.org/never-forget-the-brennan-brit-plot-to-nail-trump/