Otra costra de mugre en el escándalo del Muellergate: Steele, Ohr y “nuestro tipo”

14 de agosto de 2018

13 de agosto del 2018 –- Este fin de semana salieron a la luz nuevas informaciones relacionadas con lo que Rudy Giuliani, el abogado personal del Presidente Trump, llamó “la investigación todavía peor que el delito (inexistente)”, que muestran que el funcionario de la agencia británica de inteligencia MI6, Christopher Steele, y el asistente del subprocurador general, del Departamento de Justicia (DOJ), Bruce Ohr, mantuvieron correspondencia regular durante todo el 2016 e incluso después, incluso sobre temas del “Rusiagate” que no se conocían.

La correspondencia entre Steele y Ohr (y otros funcionarios del DOJ) fue solicitada hace meses por medio de una carta del senador Chuck Grassley, y del representante Bob Goodlatte, presidentes de la Comisión Judicial del Senado y de la Cámara de representantes, respectivamente. Filtraciones de esta particular intervención de la inteligencia británica muestran ahora desde cuándo se venía sosteniendo esa relación, al menos desde enero del 2016, mucho antes de que comenzara cualquier supuesta investigación “estadounidense” a la campaña de Trump, hasta finales de enero del 2017, mucho después de que Steele fuera “relevado de sus funciones” o lo despidieran como informante del FBI.

Hubo un intercambio que se llevó a cabo a finales de enero del 2017, inmediatamente luego de que el Presidente despidiera a Sally Yates, funcionaria que estaba inmediatamente por encima de Ohr, como subprocuradora general. Steele le preguntó a Ohr si estaba “bien” y si él (Steele) podía todavía “ayudar localmente como habían discutido”, en donde es evidente que “localmente” se refiere a Estados Unidos. Ohr respondió “Yo estoy aquí todavía y puedo ayudar como lo hablamos. Ya te avisaré si eso cambia”. Steele envió un correo electrónico el 31 de enero: “Si no estás ahí, entonces voy a necesitar otro contacto del Buró (?). No podemos permitir que nuestro tipo se vea forzado a regresar a casa. Sería desastroso”.

Todavía no se ha podido determinar qué o qué cosa es “nuestro tipo”, lo cual le agrega otro motivo más a la exigencia de que haya una desclasificación completa de todo el material relacionado con el caso. Sin embargo lo que está claro, es que Steele, y presumiblemente el mentor del MI6, sir Richard Dearlove y otros, consideraron que Bruce Ohr era clave para evitar consecuencias “desastrosas” para la operación británica para atrapar a Trump.

El agente británico, Steele, que está ahora bajo el microscopio de la justicia, lo caracterizan de repente un montón de asustados anglófilos enemigos de Trump, como un “espía muy respetado” o un “ex espía muy respetado”. Solo el domingo, la editorial principal del Washington Post dijo que “el señor Steele, un ex espía muy reconocido, estaba actuando como investigador pagado especializado en Rusia”; Juan Williams, comentador en Fox News dijo que “Steele, es un muy respetado ex agente de inteligencia”; Chuck Todd, presentador en la NBC afirmó que “Steele era un muy respetado ex profesional de inteligencia”. Todo evoca a otro espía británico “muy respetado” por los conservadores estadounidenses luego de que lo atraparon: el mayor John André, a quien el Presidente George Washington mandó a la horca durante la Guerra de Independencia de Estados Unidos por ser espía británico. Ohr adolece de la destreza militar de Benedict Arnold, sin embargo investigadores del Congreso están concentrándose en él en estos momentos.