La misma red de fiscales de EU que lleva el golpe de Estado contra Trump y el “Lava jato” de Brasil, opera contra Cristina Fernández en Argentina

18 de agosto de 2018

18 de agosto de 2018 — El mismo aparato del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DoJ) que está ejecutando el intento de golpe contra el Presidente Donald Trump, en contubernio con la inteligencia británica, también ha estado coordinando con el gobierno de Mauricio Macri en Argentina, en su campaña dizque “anticorrupción”, cuyo objetivo principal es la ex Presidente Cristina Fernández de Kirchner. Los británicos quisieran encarcelar a Fernández de Kirchner, o asesinarla, para tratar de silenciar su voz por el desarrollo.

En diciembre del año pasado, EIR expuso el papel del funcionario del DoJ Kenneth Blanco, cuando cumplía la función de Asistente en funciones del Procurador General para la División Penal (que luego pasó a dirigir la unidad de delitos financieros del Departamento del Tesoro) en la coordinación de la notoria operación Lava Jato (lavado de autos) en Brasil, en contra de las instituciones de ese país. La operación Lava Jato no solo derrocó a la ex Presidente Dilma Rousseff y encarceló al ex Presidente Lula da Silva, sino que desató la destrucción de las capacidades científicas, tecnológicas y de ingeniería en Brasil.

Blanco elogió a la Sección de Fraudes del DoJ, parte de la misma División Penal que el dirigía, por su trabajo en activación de Lava Jato. Esa Sección de Fraudes la dirigía nada menos que Andrew Weissman, quien fue transferido en junio de 2017 para trabajar con Robert Mueller en el equipo especial para tumbar a Trump.

Esa misma operación sucia dizque “anticorrupción” se está ejecutando ahora en contra de Argentina, con las detenciones escandalosas en las últimas dos semanas de altos ejecutivos de las más importantes empresas de construcción e ingeniería del país, con imputaciones de haber pagado sobornos al gobierno de Fernández de Kirchner. Si “confiesan”, no tendrán cárcel. La histeria que se ha generado en los medios gobiernistas se ha elevado la amenaza a la vida de Cristina Fernández de Kirchner.

Blanco ha estado metido en el asunto hasta el fondo. En un discurso que dio el 9 de noviembre de 2017 en la Escuela de Derecho de la Universidad de Nueva York, dijo que en un viaje a Argentina que había hecho esa misma semana, se había “reunido con los niveles más altos del gobierno de Macri, y con su presidente de la Suprema Corte [Ricardo Lorenzetti]. Durante el último año, hemos estado trabajando muy estrechamente con los argentinos en las áreas de corrupción. Estoy impresionado con su firme compromiso y las acciones que están tomando, para exterminar la corrupción en todas sus formas. Compartimos un compromiso común para continuar trabajando juntos estrechamente”.

El juez argentino Claudio Bonadio, quien tiene todo un historial turbio de conducta judicial impropia, es quien ha encabezado la cacería de brujas contra Fernández de Kirchner desde hace dos años, cuando menos. En julio de 2017, el presidente de la Suprema Corte Lorenzetti organizó una reunión privada, a puerta cerrada, con los jueces federales de Argentina, entre ellos Bonadio, en la cual el invitado de honor fue Sergio Moro, la pieza del Departamento de Estado y del Departamento de Justicia de EU que está ejecutando la operación Lava Jato en Brasil. Bonadio a expresado de manera efusiva su admiración por Moro, y hay una foto memorable de Moro, Lorenzetti y Bonadio juntos en la misma reunión. La semana pasada, Lorenzetti se reunió en privado con Bonadio, sin duda alguna para recibir las últimas sobre el caso contra Cristina Fernández. Por su parte, Macri ha sido pródigo en sus elogios a la operación Lava Jato, y la puesto como ejemplo de cómo debe operar un “poder judicial independiente”.