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A parar el ataque británico contra el Presidente Trump y acabemos con el sistema monetario de Londres

21 de agosto de 2018
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El edificio del FBI en Estados Unidos (Foto: I, Aude, CC BY-SA 3.0, wikimedia) y el edificio del MI6 en Inglaterra (Foto: Laurie Nevay, CC BY-SA 2.0, wikimedia).

21 de agosto de 2018 — A solo semanas de las importantes elecciones de medio período en Estados Unidos, hemos expuesto ya de manera precisa a los actores estadounidenses en el intento de golpe del “Rusiagate” contra el Presidente Trump (en el FBI y en el Departamento de Justicia, así como entre los jefes del estado de vigilancia policiaca como John Brennan) de tal modo que podrían terminar procesados por sus delitos en su “investigación”. El asesino judicial Robert Mueller se ve cada vez más desesperado en sus maniobras para entrampar al Presidente, y concluir en un informe que pida al nuevo Congreso su juicio político.

Pero los verdaderos controladores de la inteligencia británica en este golpe, con excepción del sumamente radioactivo agente del MI6, Christopher Steele, todavía están ocultos para la inmensa mayoría de los estadounidenses. Se trata de los jefes del MI6 y del GCHQ (el precursor británico de la Agencia de Seguridad Nacional, NSA en sus siglas en inglés) quienes desde el primer momento en que Donald Trump manifestó que competiría por la Presidencia, le dijeron a los jefes de la inteligencia estadounidense y a sus círculos políticos que lo detuvieran en seco, porque podría empeñarse en una relación de cooperación con las grandes potencias, Rusia y China. En el proceso de hacer esto, produjeron exactamente lo que dijo el Presidente el domingo, un furioso neomacarthyismo en Estados Unidos.

El sistema monetario de Londres, que lo volvió de nuevo el centro financiero preeminente en el mundo luego de destruir el sistema de Bretton Woods del Presidente Roosevelt, no ha producido nada más que la desindustrialización y el libre comercio en Estados Unidos y Europa, y crisis de deuda constantes en todo el mundo. Ya generó otra crisis más, disfrazada de “crisis de las monedas de los mercados emergentes”.

Defendemos la Presidencia hasta que Mueller sea derrotado por completo, porque con el Presidente Trump, en medio de la crisis financiera que está estallando, es posible un retorno de emergencia a la reorganización bancaria de la Ley Glass-Steagall. Es posible también con el Presidente Trump iniciar la cooperación con otras potencias y con los países del BRICS para canalizar crédito importante hacia nuevos proyectos de infraestructura. Es posible incluso lanzar una ataque en serio contra el sistema británico de libre comercio, ahorcando la especulación monetaria y regresando a los principios del sistema de Bretton Woods de Franklin Roosevelt, si existe la colaboración entre el Presidente Trump y los líderes de China, India, Rusia y otras economías importantes.

Defendemos al Presidente Trump en contra de los ataques británicos para acabar con el sistema monetario británico, y para implementar las “Cuatro Leyes” de Lyndon LaRouche para recrear el sistema crediticio de Bretton Woods.

La presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, dijo en su videoconferencia del 17 de agosto: “Durante años, mi esposo ha planteado repetidamente el restablecimiento de un Nuevo Sistema de Bretton Woods, para retornar a la economía hamiltoniana, para regresar a un sistema de crédito, básicamente par eliminar la economía de casino, deshacernos de la burbuja de derivados y proceder hacia la banca nacional; para que los gobiernos soberanos puedan generar crédito; y luego, para un sistema de crédito internacional... Más tarde especificó más, y dijo que solo la combinación de países que tengan el poder de deshacer el sistema financiero imperial británico con sede en la City de Londres y en Wall Street, y esa sería la combinación de las cuatro potencias de Estados Unidos, Rusia, China e India.

“Por eso hemos hecho este nuevo llamado, que exhorta a los líderes de estas cuatro potencias, aunque no es excluyente, pero que estos cuatro países serían el núcleo del grupo de naciones que formaría un Nuevo Sistema de Bretton Woods e invitaría a los demás, y todos los países que quisieran asociarse con esto serían bienvenidos.

“Ahora esto es urgente. Hay muchas personas que dicen que la próxima tormenta financiera golpeará antes de las elecciones de medio período. Hay muchos analistas que dicen que la política de “estrechez” monetaria de la Reserva Federal, el mentado aumento en las tasas de interés, se debe detener con urgencia porque está a punto de hacer estallar a la burbuja de la deuda. El Instituto de Finanzas Internacionales de Washington recién publicó unas cifras de que todo el endeudamiento en el mundo ha llegado a los $247.2 billones de dólares (millones de millones) y eso representa un aumento del 11.1% tan solo en el último año. Así que estamos sentados en un polvorín, y cualquier cosa podría detonar este derrumbe de la burbuja, lo cual, si no se le pone remedio, el peligro sería el de un caos económico de consecuencias imprevisibles...

“Queremos una movilización en todo el mundo de cada país, todo tipo de fuerza social, todas las personas del planeta, para apelar a esos líderes, es decir, al Presidente Trump, al Presidente Putin, al Presidente Xi Jinping, y al Primer Ministro Modi, que actúen ya. Y de preferencia, que aprovechen la Asamblea General de la ONU que empezará en septiembre, para poner esto en el orden del día”.