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El mundo se vuelve hacia la Nueva Ruta de la Seda

22 de agosto de 2018
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Una perspectiva del Puente Terrestre Mundial en 2014, elaborado por EIRNS. Principales líneas ferroviarias, existentes (verde) y planficadas (rojo), junto a la Franja Económica de la Ruta de la Seda (amarillo).

22 de agosto de 2018 — Por toda Europa, África, Iberoamérica y Asia, las naciones están rompiendo con la camisa de fuerza del orden imperial británico bajo el FMI y la Unión Europea, a favor de una colaboración con China y con Rusia en el espíritu de la Nueva Ruta de la Seda. El “orden liberal de la posguerra” —como les gusta llamarlo a los británicos y sus lacayos estadounidenses— que pretenden preservar a toda costa, ya no puede refrenar el optimismo humano que está abrazando a las naciones y que las está llevando a declarar su libertad de la pobreza forzada, tanto económica como espiritualmente.

El Salvador, una nación atrapada en la pobreza y en la violencia de los capos del narcotráfico que alimentan la epidemia de drogas en Estados Unidos, acaba de anunciar con júbilo que rompió relaciones diplomáticas con Taiwán y estableció relaciones con Pekín. En su discurso en donde anunció el cambio, el Presidente Salvador Sánchez Cerén reflejó el espíritu de la Nueva Ruta de la Seda al decir que el cambio tiene como objetivo cumplir su promesa de crear las condiciones necesarias para darle a todo el pueblo una vida decente, y que “permitirá además grandes beneficios para el país y brindará extraordinarias oportunidades a nivel personal a cada uno de ustedes”. El mismo día, Sánchez Cerén se reunió con los Presidentes de los países vecinos, Honduras y Guatemala, para tratar aparte proyectos de integración. Estas dos naciones todavía mantienen relaciones con Taiwán y no con China, pero no pueden dejar de ver el potencial transformador que está ocurriendo en Centroamérica y en Sudamérica con la Nueva Ruta de la Seda. En diciembre próximo, el Presidente de China, Xi Jinping, visitará Panamá, que estableció relaciones con Pekín en junio de 2017. En el programa de sus reuniones se incluye la infraestructura básica, que constituye el pilar principal de las naciones modernas, que se les ha negado a estas naciones bajo las condicionalidades del FMI.

Se espera que todos, o casi todos los jefes de Estado africanos asistan al foro sobre Cooperación China-África (FOCAC) que se llevará a cabo en Pekín los días 3 y 4 de septiembre próximo. Como se detalla en el Informe Especial del Instituto Schiller La Nueva Ruta de la Seda se vuelve el Puente Terrestre Mundial, Vol 2, la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China ya ha transformado a África, con grandes proyectos como el ferrocarril Etiopía-Yibuti y el ferrocarril Mombasa-Nairobi de Kenia, y las muchas otras obras que están en camino (ver https://schillerinstitute.nationbuilder.com/wlb_ii).

Y ahora en Europa, el nuevo gobierno de Italia ha creado un “Equipo de Tarea sobre China”, dedicado a hacer de Italia “un socio privilegiado y líder en Europa en los proyectos estratégicos tales como la Iniciativa de la Franja y la Ruta y Hecho en China 2025”. Dos delegaciones del gobierno viajan a China desde el 27 de agosto hasta el 2 de septiembre para consolidar esta nueva relación. El gobierno le dice de manera muy clara a la Unión Europea (UE) que tienen que dejar que Italia rompa con el límite del 3% del PIB en el gasto público, luego de que el desastroso derrumbe del puente Morandi en Génova demostró que las restricciones de la UE matan gente y tienen que cambiar. La UE ya no es la única opción.

El impulso ya no se puede detener, a no ser por una guerra o una desintegración descontrolada del sistema financiero occidental. El motor principal de la guerra es esa burbuja del sistema financiero transatlántico, cargado con una burbuja de $1,200 billones de dólares en derivados, que consisten principalmente en puras apuestas de casino financiero. Occidente tiene una alternativa: hacer nada mientras que explota el viejo orden en un caos financiero y guerra, o seguir la iniciativa del Instituto Schiller en el llamado a los Presidentes Trump, Vladimir Putin, Xi Jinping y al primer ministro de India Narendra Modi para que se reúnan de inmediato, a fin de dar inicio a un Nuevo Sistema de Bretton Woods para reemplazar al moribundo sistema monetario occidental con un nuevo sistema crediticio de tipos de cambio fijos, para facilitar el proceso de la Nueva Ruta de la Seda y que llegue a todos los rincones de la Tierra. Firma y circula el llamado en el portal del Instituto Schiller https://es-schillerinstitute.nationbuilder.com/nbw_petition

El Presidente Trump ha dejado en claro que el se propone ser amigo de Vladimir Putin y de Xi Jinping, a pesar de la histeria reinante en contra de China y de Rusia en el Congreso de Estados Unidos y en los odiosos y degenerados medios informativos de Estados Unidos y de Europa, e incluso dentro de su propio gobierno. El degenerado jefe de la CIA de Obama, John Brennan, quien coordinó (y todavía coordina) la campaña de la inteligencia británica para derrocar al Presidente Trump, ha llegado a acusar a Trump de “traición” por establecer una relación personal y amistosa con Putin. Toda la operación de Brennan y Mueller ha quedado ahora al descubierto y se le tiene que desbaratar y destruir por completo, para permitir que el Presidente se mueva y avance en sus intención de acabar con la división del mundo, para terminar con la amenaza de una guerra termonuclear. No hay soluciones parciales. El nuevo paradigma es factible y necesario, y todo ciudadano tiene el peso del futuro sobre sus hombros.