El aterrado Presidente argentino promete a Wall Street: Argentina “no caerá en default”

24 de agosto de 2018

24 de agosto del 2018 — El diario financiero argentino Ambito Financiero informó el 22 de agosto que el Presidente Mauricio Macri decidió que él debe viajar personalmente a Nueva York en septiembre para reunirse con los fondos y banqueros que son los mayores inversionistas y asegurarles que el gobierno argentino “no caerá en default” de su deuda de $350 mil millones de dólares, de los cuales el gobierno de Macri contrajo en los últimos 24 meses $100 mil millones.

La semana pasada, tres altos funcionarios del Ministerios de Finanzas viajaron a Wall Street para darles garantías de que todo está bajo control, sin embargo regresaron diciendo que los banqueros inversionistas no estaban muy convencidos. Macri, quien no había planeado ir este año a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, cambió de parecer, sin embargo su viaje solo es para reunirse con los banqueros para garantizarles que van a pagar la deuda, que las metas del acuerdo de contingencia con el FMI (que solo se inició el 20 de junio), se van a cumplir y en el 2019 verán una “recuperación”.

Sin embargo, nada está bajo control, en medio de rumores desenfrenados de “default”, una inflación galopante, y la imposibilidad de cumplir con las condicionalidades del FMI. El jueves 23, por tercer día consecutivo el peso descendió hasta 31 pesos por dólar. Ya se alcanzó el 32% de la tasa de inflación que el FMI estableció como meta de este año, y ahora incluso “amigos” monetaristas de Macri están pronosticando que llegará a un 40% para final de año. Dada la cercana relación económica que tiene Argentina con Brasil, la inestabilidad política y financiera de ese país, incluyendo el hundimiento de su moneda, también se está sintiendo en Argentina.

Los anfitriones de Macri en Wall Street serán dos depredadores financieros muy bien conocidos, Templeton y BlackRock, a quienes la ex Presidente de Argentina, Cristina Fernández llamó apropiadamente “buitres” y decidió no tener nada que ver con ellos. A pesar del hecho de que fueron esenciales para alimentar la corrida de la moneda en abril y mayo pasados, y se enriquecieron especulando con el desplome del peso, Macri los recibió como sus asesores más cercanos.