Una cifra record de 72,000 estadounidenses murieron bajo el flagelo de las drogas en el 2017

27 de agosto de 2018

27 de agosto de 2018 — La sobredosis de drogas mató una cifra sin precedentes de 72,000 estadounidenses en el 2017, un aumento de 12.5% con relación a los 64,000 que murieron en el 2016, según el registro preliminar de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC por siglas en inglés). Esto es un marcador del desplome fundamental de los últimos 50 años en la densidad relativa potencial de población en Estados Unidos, y de la desesperanza. De la misma manera, esta es la primera línea en la guerra del opio que ha estado librando desde hace mucho tiempo el imperio británico en contra de Estados Unidos.

Las sobredosis por drogas mataron más personas en un solo año de las que hayan muerto por armas de fuego, o accidentes automovilísticos o de SIDA en Estados Unidos.

Hay dos tendencias notables en las muertes por drogas: cada vez más y más estadounidenses están consumiendo opiáceos, “naturales” y sintéticos, con un énfasis en el fentanilo; y las drogas mismas son más mortales, con frecuencia debido a una potencia mucho mayor. En el 2010, según las cifras de la CDC, el fentanilo y otros opiáceos sintéticos mataron a 3,007 personas; para el 2017, las muertes atribuidas al fentanilo y los opiáceos sintéticos se dispararon hasta los 29,418, un aumento multiplicado por nueve. Margot Sanger-Katz informó en el New York Times del 15 de agosto que “el Dr. [Chris] Jones dijo que han empezado a aparecer evidencias tempranas de que los distribuidores de drogas están encontrando formas de mezclar el fentanilo con la heroína alquitrán negro, lo que podría aumentar la tasa de muertes en occidente. Si su uso se extiende, la tasa de sobredosis en occidente podría estallar como ha sucedido en partes del oriente”.

Al mismo tiempo, el número de muertes por heroína ha aumentado drásticamente de 3,036 en el 2010 a 15,950 en el 2017. Esto incluye la heroína alquitrán negro, que es negra y pegajosa, a diferencia de la heroína blanca más conocida; y esta heroína alquitrán negro cuando llega hasta el cerebro se vuelve a convertir en morfina.

Si bien el aumento en la crisis de las drogas tiene su base en el desplome económico y la desesperanza cultural, el imperio narcotraficante angloholandés internacional, a través de sus bancos y sus redes de distribución de drogas, inyecta deliberadamente en este ambiente drogas en enormes volúmenes y cada vez más baratas. La mezcla de estos elementos produce los resultados fatales que estamos viendo.