Fin del TLCAN. Lo reemplazan con ‘acuerdo comercial México-E.U.’

1 de septiembre de 2018

31 de agosto de 2018 — Los Presidentes Donald Trump y Enrique Peña Nieto de Estados Unidos y de México respectivamente, anunciaron el lunes 27 de agosto en una llamada telefónica pública, que sus negociadores habían llegado a un acuerdo comercial “poniendo fin al TLCAN” en palabras de Trump, y reemplazándolo con lo que él llamó “Acuerdo Comercial México-Estados Unidos”. Lo calificó de “un acuerdo realmente muy bueno para los dos países” y “algo que es muy especial para nuestros productores y nuestros agricultores en ambos países, para todas las personas que buscan trabajo”. Puede servir para aumentar tanto el empleo manufacturero en el sector automotriz como de máquinas herramientas en los Estados Unidos, y los salarios en la fabricación de automóviles en México.

Las negociaciones se prolongaron por más de un año.

Se conocen las líneas generales del acuerdo aunque todavía no se han dado a conocer todos los detalles. Los elementos básicos conocidos del acuerdo tienen que ver con la industria automotriz y con el mecanismo de arreglo de disputas entre inversionistas y el Estado (ISDS por siglas en inglés), muy querido por los bancos de Wall Street y Londres, porque les permite a las multinacionales ignorar las leyes nacionales cuando operaban bajo acuerdos de “libre comercio” como el TLCAN y el TPP.

Estados Unidos había propuesto eliminar completamente el ISDS y México había estado de acuerdo. Pero el Wall Street Journal informó que después de una campaña agresiva de cabildeo por parte de la Business Roundtable (a favor de Wall Street), y la Cámara de Comercio de EU, se logró que el ISDS continuara vigente para sectores fundamentales: petróleo, gas, infraestructura y transporte.

El contenido de componentes hechos en Estados Unidos para autos que se van a ensamblar finalmente en Estados Unidos se va a elevar de 45% al 75% en el nuevo acuerdo; y la parte de trabajadores automotrices que trabajan en “zonas con altos salarios” va a aumentar en una proporción comparable, elevando los salarios prevalecientes en sectores significativos de la industria automotriz de México a $16 dólares la hora o más. (Actualmente un salario de ese nivel en México lo ganan los gerentes o empleados administrativos de las plantas automotrices, o algún técnico altamente calificado).

Durante la llamada telefónica con Peña Nieto, Trump indicó claramente su intención de negociar ahora un tratado totalmente por separado con Canadá, aunque dejó ver que “quizá los incluiremos en este acuerdo”, como claramente quiere México, pero probablemente en asuntos muy diferentes.

Hay tiempo suficiente para que Peña Nieto firme el acuerdo antes de dejar el cargo el 1 de diciembre, ya que tanto él como el Presidente electo Andrés Manuel López Obrador querían este acuerdo. Es probable que el nuevo acuerdo “ACEUM” se someta para su ratificación ante el nuevo congreso federal a principios del próximo año.