Con la Iniciativa de la Franja y la Ruta “se abren puertas de un enorme significado" para El Salvador

1 de septiembre de 2018

31 de agosto del 2018 –- Mientras que los congresistas estadounidenses siguen como cascarrabias con respecto al papel que va a jugar China en El Salvador y en Centroamérica, el gobierno de El Salvador está muy entusiasmado ante la posibilidad de ser parte de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR). “Nos interesaría mucho ser parte de este proyecto”, le dijo Sigfrido Reyes, presidente del Organismo Promotor de Exportaciones e Inversiones de El Salvador (Proesa), a la agencia de noticias china, Xinhua, en una entrevista del 25 de agosto.

“Creo que El Salvador puede tener grandes beneficios y tiene las condiciones para ser un actor para jugar en ese gran proyecto”, aseguró. “El Salvador ha desarrollado una infraestructura muy moderna en materia de puertos, de aeropuertos, y en materia de carreteras”, agregó. Por esto, afirmó, podemos ser una conveniente plataforma para los barcos cargueros que vienen del Pacífico y se dirigen al Atlántico, o hacia Norteamérica o Suramérica.

Xinhua entrevistó el 22 de agosto a Luz Estrella Rodríguez, ministra de Finanzas, quien destacó de manera similar que El Salvador es “parte de un territorio en desarrollo que puede tener una enorme oportunidad logística estratégica para todas las actividades de comercio de todos los países, que estamos convergiendo en esta oportunidad de la Franja y la Ruta, así que El Salvador apreciará sin duda el poder buscar esa ruta para integrarnos a esta estrategia tan importante de China", expresó.

Hasta el Investor Service de Moody y Fitch Solutions han dado a conocer sendos análisis en donde admiten que El Salvador se va a beneficiar de la expansión comercial y de las inversiones chinas en infraestructura, y de su participación en la IFR, aunque al mismo tiempo plantean “preocupaciones” formales respecto a que los chinos imponen a los países en donde invierten, un “endeudamiento excesivo”. En un boletín de prensa del 27 de abril, el cual cita el diario salvadoreño El Mundo, Moody señala el puerto de contenedores de La Unión en la costa del Pacífico de El Salvador como una posibilidad de inversión china.

En una declaración que publicó Fitch Solutions el 24 de agosto, también afirma que el establecimiento de relaciones diplomáticas de El Salvador con China, va a impulsar las inversiones chinas en el sector de infraestructura de ese país, aunque advierte que el aumento del papel de China podría afectar “la ayuda sustanciosa al desarrollo de infraestructura” de Estados Unidos, que recibe por medio del programa de cinco años, financiado principalmente por Estados Unidos, Fomilenio 11, de $365 millones de dólares, cuya prioridad parece estar dirigida a mejorar “el clima de negocios” con una importante participación del sector privado, y asociaciones “publico-privadas”.