Congresistas y diplomáticos estadounidenses solo se jalan los pelos por la colaboración de China con Centroamérica

3 de septiembre de 2018

3 de septiembre de 2018 — Sin percatarse de que la historia les está pasando por encima, varios congresistas de Estados Unidos y diplomáticos siguen despotricando por la creciente presencia de China en Centroamérica.

Heide Fulton, encargada de negocios de la embajada de Estados Unidos en Honduras, advirtió que los “países que buscan establecer o ampliar relaciones con China”, como acaba de hacer El Salvador, “podrían decepcionarse a largo plazo”. Según el diario La Prensa Gráfica del 26 de agosto, ella recalcó que “es importante que el pueblo hondureño evalúe quién ha sido, y continuará siendo, un socio cercano y constante en la búsqueda de un mejor futuro para este país con fuerte potencial”. ¿Se refiere a Estados Unidos? Desde luego que no durante los últimos 30 años.

Will Hurd, republicano representante ante el Congreso de Estados Unidos por el estado de Texas, acaba de terminar un recorrido por el llamado triángulo Guatemala, Honduras y El Salvador, durante el cual promovió la línea en contra de China, según la cual China no está interesada en la creación de empleos en la región. El periódico salvadoreño El Mundo menciona que el congresista estadounidense afirmó que están muy preocupados y hablan de la posibilidad de dar a los embajadores de Estados Unidos “más capacidad” para detener el financiamiento de Estados Unidos a esos países cuyas políticas “son incompatibles” con los “valores” estadounidenses. Las relaciones diplomáticas con China son aparentemente el criterio para tal incompatibilidad.

Según el periódico estadounidense San Antonio Express News del 27 de agosto, Hurd le dijo a los jefes de Estado de esos tres países que tuvieran cuidado con la estrategia de China de “colocar un punto de apoyo en nuestro patio trasero” y de “andar tentando al pueblo con inversiones”. Es interesante que Hurd, un republicano moderado que fue agente de la CIA, se opone a la idea de construir un muro [en la frontera con México] y ha dicho que cortar el financiamiento estadounidense a las naciones de Centroamérica es contraproducente, dado que esto limita su capacidad de hacer frente a otros tema, como el desarrollo económico, que puede eliminar de raíz el éxodo de ciudadanos hacia Estados Unidos. Asociarse con China para un verdadero desarrollo precisamente abordaría ese problema.