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Conferencia del Instituto Schiller plantea la Alianza de las Cuatro Potencias para un Nuevo Paradigma de desarrollo

17 de septiembre de 2018
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Vea el discurso magistral de Helga Zepp-LaRouche a la conferencia

17 de septiembre de 2018 —- En la víspera de la Asamblea General de las Naciones Unidas de este año, que se inicia el 18 de septiembre, el Instituto Schiller realizó una conferencia el pasado jueves 13 en la ciudad de Nueva York para movilizar a las fuerzas estadounidenses y de todo el mundo para derrotar juntos la amenaza de una guerra global, de modo que pueda triunfar la emergente nueva era de la humanidad dedicada a la belleza y al progreso. En concreto: ¿Puede congregarse una combinación de naciones importantes que sean suficientemente poderosas como para sustituir al sistema del imperio británico con un nuevo sistema de Bretton Woods como el concebido por Franklin D. Roosevelt, que ayudaría a prosperar a los países en vías de desarrollo, con los métodos del siglo 21, permitiéndole a estos países salvar el atraso y llegar a un nivel de desarrollo pleno? ¿Aumentar su productividad, sus niveles de vida, su esperanza de vida y permitirles participar de los frutos de la ciencia y la tecnología a los niveles más elevados?

Esa fue la pregunta que planteó la fundadora y presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, en el discurso de apertura que dio en la conferencia, sobre “El fin del colonialismo: un nuevo futuro compartido para la humanidad”. Como corresponde al tenso momento histórico, el diálogo entre los ponentes y las más de un centenar de personas allí presentes en un hotel del centro de Manhattan fue intenso y apasionado, y en la mente de todos estuvo presente la necesidad de detener el rumbo hacia la guerra.

Acompañando a Helga Zepp-LaRouche en los discursos que se dieron en la conferencia de dos paneles, estuvieron Dimitry Polyanskiy, primer embajador adjunto de la Federación Rusa ante la ONU; el Dr. Xu Wenhong, profesor investigador del Centro de una Franja una Ruta de la Academia China de Ciencias Sociales (por medio de un video pregrabado); James George Jatras, ex diplomático estadounidense (por medio de video pregrabado); Richard Black, senador del estado de Virginia (en vivo por video); Roger Stone, estratega político del Partido Republicano de la facción de Trump (en vivo por video); y Jason Ross, coautor del informe especial del Instituto Schiller “Extendiendo la Nueva Ruta de la Seda al Asia occidental y a África: una visión para un renacimiento económico”.

“Tenemos que ser concientes del momento histórico en el que nos encontramos” comenzó diciendo Helga Zepp-Larouche. “Creo que no exagero cuando digo que, desde la perspectiva del poeta Federico Schiller, la historia universal ha llegado a lo que Schiller llama un ‘puntum saliens’ en el drama. Lo que él quiere decir con esto, es que el desarrollo de toda una historia universal, o la trama del drama, llega a un punto en donde se han agotado toas las opciones. Es un momento dramático en donde todo depende por completo del carácter moral del protagonista principal o de la figura central en la obra, en donde se decide si el drama se desarrolla como tragedia o si tiene el potencial para llevar a un período mejor.

“Y yo creo que desde el punto de vista de la historia universal, si consideran todos los millones de años, pero en especial los últimos 10,000 a 20,000 años, los últimos 100 años, creo que estamos llegando a ese punto en la historia, en el cual como ha dicho muchas veces mi esposo Lyndon LaRouche, el resultado de este período histórico depende por completo del carácter moral de la gente. En donde se plantea la cuestión: ¿Tiene la humanidad la aptitud moral par sobrevivir o no?”.

Ciertas fuerzas prominentes están en posición de implementar las soluciones, que si existen, añadió ella para sentar las bases para la discusión. La cuestión es, ¿le dará la gente de Estados Unidos, la gente de Europa, la gente de otros continentes, el apoyo necesario a estos líderes para implementar las soluciones?

Zepp-LaRouche detalló por un lado los elementos que están desplegados en el escenario de preguerra actual: los preparativos par culpar a Siria en un ataque químico de bandera falsa, la mentira sinfín del caso Skripal, el intento de arrastrar al Presidente Donald Trump hacia un ataque total contra Siria y Rusia, cosa que intentan hacer las mismas fuerzas que están desplegadas para sacarlo del cargo de cualquier manera. El peligro de un derrumbe financiero inminente y el caso que sobrevendría. Y en contraste, el nuevo mundo que está emergiendo a una velocidad impresionante en torno a la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Los avances como el de “África que se está convirtiendo en la nueva China, pero una nueva China con características africanas”, y el “enorme realineamiento estratégico en la dirección del desarrollo” que tuvo lugar recientemente en el Foro Económico Oriental de Vladivostok. Lo que se discutió allí, explicó ella, “es que el Lejano Oriente de Rusia, en Siberia, se convertirá en la nueva frontera del Oriente. Recuerden que esta es una región donde existen los mayores recursos sin explotar en el mundo, porque en el Lejano Oriente de Rusia tienen todos los elementos de la tabla de Mendeleyev en grandes cantidades. Así que si hay inversiones conjuntas de Corea del Nortea y del Sur, de Japón, de Rusia y de otros, para desarrollar estas regiones (en las que Estados Unidos podría participar fácilmente a través del Estrecho de Bering, y conectarse a esta red transeuroasiática) esto significa una gran prosperidad para muchas gente en este planeta por las próximas décadas”.

“Vean los cambios que han ocurrido en el mundo: Tenemos a Rusia y a China en una alianza estratégica y en esta cumbre de Vladivostok, van a profundizar su cooperación regional, de acuerdo al mecanismo Volga-Yangtze. Al mismo tiempo, Rusia, junto con China, están realizando las maniobras militares más grandes en el Lejano Oriente. Así que pueden ver dos potenciales: Es muy patente que Rusia y China están construyendo un nuevo mundo, pero también están dejando muy en claro que no se van a dejar hacer a un lado. Ellos no van a iniciar una guerra, pero están dejando en claro que saben como defenderse.

En conclusión, ella planteó directamente la situación que enfrenta la población en Estados Unidos y Europa.

“Yo creo que Occidente tiene que tomar una decisión:

“O nos unimos en Occidente, en Estados Unidos y Europa, al nuevo paradigma, o nos vamos en la dirección de la confrontación, la cual si se intensifica, con toda probabilidad significaría la aniquilación de la civilización. Y esta es la cuestión realmente que se juega en las elecciones de medio período en Estados Unidos. No es lo que la gente piensa, que esto u lo otro; y yo coincido plenamente con el ex subsecretario de Defensa de Alemania, Willy Wimmer, que lo que nos separa a todos nosotros de la Tercera Guerra Mundial, es Donald Trump. Si lo sacan del cargo, de una u otra manera, yo no apostaría ni dos céntimos par la paz mundial...

“Debemos de pensar hoy nosotros en el presente, desde el punto de vista de la historia universal de Schiller: ¿cómo quisiéramos que nos vieran desde el punto de vista de nuestros nietos y bisnietos? ¿Somos la fuerza, la generación que inició y contribuyó a la transformación del mundo en un nuevo paradigma, que acabó con el colonialismo y que llevó la historia de la humanidad a la idea de una sola humanidad?

“Regresando a la idea del punctum saliens en la historia, ese punto de inflexión, ese momento de decisión en el que se convoca a todo el potencial de moralidad para cambiar este hecho, que no termine en una tragedia, sino para crear un nuevo período de la civilización humana más bello. Esta es nuestra situación actualmente. Entonces, en este sentido, trabajemos en la perspectiva del espíritu de la Nueva Ruta de la Seda, para llegar a ser verdaderamente humanos, y que en el sentido de Percy Shelley, se vuelva en el verdadero ‘espíritu de la época’ ”.