En riesgo los vínculos con la inteligencia británica por la orden de desclasificación de documentos

20 de septiembre de 2018

20 de septiembre de 2018 –- Entre los lamentos que se escuchan en los medios de comunicación de parte de “ex funcionarios del orden público y expertos en seguridad nacional” en contra de la orden de desclasificación que dio el Presidente Donald Trump, destacan los del agente especial del FBI, recientemente retirado, Frank Montoya, Jr., quien es también un seguidor ferviente del ex director del FBI James Comey, a quién suspendió Trump. En esencia Montoya advierte que las órdenes de Trump podrían destruir por completo toda la penetración que construyó por largas décadas la inteligencia británica al interior de las agencias de inteligencia de Estados Unidos.

Hoy el portal Business Insider (un sitio electrónico de noticias financieras y empresariales) cita a Motoya en un artículo con un encabezado larguísimo y rimbobante: “‘Off the Charts’: National Security Experts Sound the Alarm After Trump Moves To Selectively Declassify the Carter Page FISA Application” (“Fuera de lo común: expertos en seguridad nacional suenan las alarmas luego de que Trump desclasificó selectivamente la solicitud a FISA sobre Carter Page). Todos los susodichos “expertos” que se mencionan, trabajaron en el gobierno de Barack Obama o en el gobierno de G. W. Bush, y han sido activistas por mucho tiempo en la operación para dar el golpe de Estado contra Trump. Montoya le dijo al Business Insider que “el proceso de la Ley de Vigilancia de la Inteligencia Extranjera (FISA en sus siglas en inglés) por alguna razón es secreto: para proteger a las fuentes y los métodos”. Business Insider parafrasea a Montoya cuando dice que “desclasificar y hacer públicos más detalles de la solicitud al FISA para investigar a Page no solo podría comprometer tal información, sino además poner en riesgo las relaciones de Estados Unidos con sus socios en la comunidad de inteligencia”. Luego cita a Montoya explícitamente: “No cabe duda de que, si hacemos eso, cruzamos una importante línea roja. No podemos hacer nuestro trabajo sin esas fuentes”.

Como es bien sabido, en el centro de esas fuentes a las que se refiere está el agente de alto vuelo de la agencia de inteligencia británica MI6, Christopher Steele. El mismo Business Insider asegura sobre las páginas 17 a 34 de la autorización del FISA a las que Trump dio orden de desclasificar que: “En esencia, muchas partes de esta sección parecen contener información sobre fuentes confidenciales que utilizó Steele, mientras compilaba su informe, así como el historial de Steele como fuente del FBI”.