Departamento de Estado y Departamento de Justicia de EU advierten a Centroamérica: si rompen relaciones con Taiwán es claro que son “corruptos”

27 de septiembre de 2018

27 de septiembre del 2018 –- El Departamento de Estado y el Departamento de Justicia (DOJ en sus siglas en inglés) de Estados Unidos, han advertido que cualquier nación de Centroamérica que rompa relaciones con Taiwán para establecer relaciones diplomáticas con China, se verá sujeta a la misma ofensiva “anticorrupción” brutal que estas agencias no solo han utilizado contra líderes políticos iberoamericanos que han desafiado los dictados angloamericanos, sino también en contra de la propia Presidencia de Trump, por órdenes de la inteligencia británica.

El modelo, o modus operandi, es la operación “Lava Jato” (lavado de autos) , dirigida por el DOJ y el FBI en contra de la ex Presidente brasileña Dilma Rousseff y del ex Presidente Lula da Silva, y ahora están calentando los motores en contra de Argentina y Ecuador. Asimismo, se puede palpar en todo esto el horror de Londres y de Wall Street en vista de la rapidez en que las naciones de la región están acogiendo la Iniciativa de la Franja y la Ruta, de China.

Luego de que el gobierno de El Salvador rompió con Taiwán el 21 de agosto, siguiendo los pasos de República Dominicana y Panamá, el Departamento de Estado llamó a Washington DC a los embajadores de Estados Unidos en estas tres naciones, para consultar con funcionarios de la Casa Blanca, del Departamento de Estado, del Departamento del Tesoro y del Departamento de Justicia, así como miembros del Congreso. Posteriormente, la embajada estadounidense en El Salvador colocó el 20 de septiembre en su sitio electrónico una declaración informando que los diplomáticos de Estados Unidos habían dado “una perspectiva valiosa sobre cómo puede Estados Unidos continuar apoyando las instituciones democráticas estables e independientes, y las economías en todo Centroamérica y el Caribe”.

Traduciendo esto al lenguaje llano, lo que quieren decir es que las naciones que están ejerciendo su derecho soberano a establecer relaciones con China están transitando un camino “antidemocrático”. Después de todo, afirma la declaración, China es “un socio extraño, cuyos métodos carecen de un historial positivo probado”, y sus transacciones “a menudo carecen de transparencia y no sirven a los intereses de largo plazo de esos países”. Luego dice que el combate a la corrupción es algo “esencial para las democracias fuertes que funcionan bien en las Américas”, y anuncia que “nuestra embajada en San Salvador y otras en la región seguirán apoyando esos esfuerzos y le darán seguimiento a las acusaciones de enriquecimiento ilícito”. El combate a la corrupción “es un elemento central de nuestra relación bilateral con El Salvador”, advierte, y en dondequiera que se identifique la corrupción u algún otro acto indebido significativo, “el gobierno de Estados Unidos considerará la cancelación de visas para viajar a Estados Unidos a quienes estén involucrados así como a sus familiares”.