Embajador boliviano: China ayuda a nuestro avance industrial; FMI dice esos “inditos que no se bañan” no necesitan industrias

29 de septiembre de 2018

29 de septiembre de 2018 — El embajador de Bolivia en Cuba, Juan Ramón Quintana, un funcionario prominente que fue jefe de gabinete del Presidente Evo Morales por muchos años, respondió este miércoles 26 a la pregunta que le hizo Gerardo Castillejas, de la oficina de Executive Intelligence Review (EIR) en México, respecto a la cooperación entre China y África y la necesidad urgente para las naciones de Iberoamérica de que se instituya una relación similar para crear un gran bloque, con la Iniciativa de la Franja y la Ruta china. Castillejas hizo esta pregunta en una conferencia organizada por el Partido del Trabajo, de México, a la que fue invitado el embajador Quintana fue único orador. El Partido del Trabajado forma parte de la coalición gobernante del Presidente electo Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

El embajador respondió haciendo un contraste entre lo que ofrecen a Bolivia las instituciones financieras tradicionales, y lo que China les a dado. “La primera condicionalidad que nos impusieron el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) fue la privatización de algunos de los recursos de las compañías del Estado”, afirmó.

“En cambio en la relación con China, nos otorgan créditos sin condicionamiento, en donde el Estados boliviano define el área de inversión; además hay transferencia tecnológica lo que amplía nuestra economía y no nos va a atar, sino que se hace la transferencia (de tecnología), y los créditos impulsan la industrialización. A diferencia de los organismos financieros internacionales que te dan crédito para servicios y no para la transformación de la economía, para el gran despegue industrial; no para desarrollar la energía geotérmica o nuclear.

NO, para eso no te dan crédito, porque dicen [los organismos financieros que] Bolivia, un país subdesarrollado, un país de inditos que no se bañan, que solo hablan aymara o quechua, NO para ellos no. Esto es como una lógica civilizatoria de disciplinamiento financiero internacional y dependencia. Lo peor que existe en América Latina es la deuda externa” recalcó.