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El futuro de Estados Unidos: ¿turbas jacobinas o el Nuevo Paradigma?

11 de octubre de 2018
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Turbas demócratas protestan fuera de la Corte Suprema mientras Kavanaugh se encuentra dentro, el sábado 6 de octubre de 2018 (foto de pantalla de CNN).

11 de octubre de 2018 — Luego del desmoronamiento del intento de golpe del “Rusiagate” orquestado por los británicos, contra el Presidente Trump, y el fiasco del “sexgate” en torno al postulado por Trump para la Corte Suprema (y ahora ya magistrado de la misma) Brett Kavenaugh, el Partido Demócrata ha desatado a las ménades y a las turbas jacobinas para enfrentar físicamente a los funcionarios del gobierno de Trump y a los miembros republicanos del Congreso. Los prominentes demócratas como el senador Cory Booker (de Nueva Jersey) y la representante Maxine Waters (California) han exhortado públicamente a las turbas a “plantarse en sus caras”. Hay numerosos casos de dirigentes republicanos que han sido hostigados en restaurantes hasta sacarlos del sitio y otros perseguidos por los aeropuertos. El senador Rand Paul (republicano de Kentucky) dijo ayer en un programa de radio que él teme que “vaya a haber un asesinato... Me preocupa realmente que alguien vaya a matar a alguien. Quienes están exacerbando la conversación se tienen que dar cuenta de que ellos cargan con parte de la responsabilidad si esto se eleva a la violencia”.

El Presidente Trump, dijo en un mitin en Iowa el martes 9 que los demócratas se han “trastornado” fomentando la “rabia, la división y la destrucción. ¡No le den fósforos a un pirómano!”

La oposición a Trump no promueve nada; solo “resistir” a todo lo que él apoye. Pero sí representan un programa, el que respaldaban los Presidentes Bush y Obama: legalización de las drogas, desindustrialización, guerras perpetuas de “cambio de régimen”, y confrontación militar con Rusia y China. Hillary Clinton habló en la Universidad de Oxford en el Reino Unido, en donde demostró la naturaleza “trastornada” a la que se refería Trump: los rusos, dijo Hillary, tienen a “la democracia bajo sitio”, se robaron las elecciones en Estados Unidos, provocaron el voto por el Brexit en el Reino Unido, y han creado movimientos de derecha en una “ola que parece recorrer a Europa y a Estados Unidos”. Luego en una entrevista con CNN, defendió la violencia de las turbas: “No se puede ser civilizado con un partido político que quiere destruir lo que defiendes, lo que te importa”.

Pero son pocos los que se han dejado engañar. La población estadounidense está harta de la decadencia económica y cultural, y está mostrando su respaldo a la disposición de Trump para luchar contra eso. En Europa, el nuevo gobierno italiano encabeza toda una red europea de partidos y personalidades que están igualmente descontentos con la decadencia económica y cultural, pero también con el hecho de que los burócratas de la Unión Europea en Bruselas, que nadie los eligió y no son responsables ante nadie, invalidan su soberanía, les dictan programas sociales y de austeridad en contra de su voluntad. Las medidas contra China y contra Rusia que dictan desde Londres están bajo ataque cada vez más tupido en toda Europa, mientras que las oportunidades que ofrece la Iniciativa china de la Franja y la Ruta inspiran optimismo en un futuro por el cual vale la pena luchar.

El nuevo informe de la camarilla anticientífica conocida como Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC, por sus siglas en inglés), que pide la destrucción total de la economía mundial en nombre de la noción fraudulenta de que el carbón causa el calentamiento global, lo pueden y deben refutar los verdaderos científicos. Este fraude es un elemento central de la pretensión del imperio británico de reducir la población mundial por cualquier medio. El Informe Especial de EIR del 2015 “‘Global Warming’ Scare Is Population Reduction, Not Science” (El espanto al ‘calentamiento global’ es para reducir la población, no es ciencia) es más pertinente y más importante hoy que nunca. (Veer https://store.larouchepub.com/category-s/1840.htm )

Derrotar al “partido del juicio político” en noviembre es fundamental para liberar a Trump y retornar a su compromiso original de establecer relacionas amistosas con Rusia y con China, y restaurar el Sistema Americano de Alexander Hamilton, a fin de revivir a la industria y la infraestructura de Estados Unidos. Las campañas congresionales independientes de Kesha Rogers en Texas y de Ron Wieczorek en Dakota del Sur, que respalda LaRouchePAC, están demostrando que el pueblo estadounidense está listo para tirar a la basura al sistema de dos partidos, y para defender al Presidente contra el golpe británico, unirse al espíritu de la Nueva Ruta de la Seda, y reconstruir al país con las Cuatro Leyes de LaRouche. El enfrentamiento entre la anarquía y el nuevo paradigma está en marcha plenamente, y se requiere que todos intervengan.