Empezó la guerra financiera en contra de Italia

12 de octubre de 2018

12 de octubre de 2018 — La carta de los Comisionados de la Unión Europea (UE), Valdis Dombrovskis y Pierre Moscovici, al gobierno italiano el pasado 5 de octubre, desató lo que podría esperarse: una corrida en contra de los bonos italianos. El famoso “diferencial” rebasó el lunes 8 los 300 puntos, para caer hoy ligeramente por debajo de esa marca. (El “diferencial” es la diferencia entre el rendimiento de los bonos italianos y el bono de referencia alemán; 300 puntos significa que el rendimiento en los bonos a diez años está ligeramente por encima del 3% en donde el rendimiento del bono alemán está cercano al cero. Teóricamente esto significa que Italia va a pagar un 3% más para poder refinanciar su deuda, pero esto se convierte en una cuestión práctica, dependiendo de cuándo y cómo se refinancia la deuda. Por ejemplo, si el gobierno necesita urgentemente dinero, entonces podría decidir emitir bonos a seis meses, cuyo rendimiento de hecho no cambia, y así manejar la situación a corto plazo).

Esta mañana, el FMI se unió al ataque al bajar las estimaciones de crecimiento de Italia para este año y el próximo. “Hemos visto que el diferencial ha aumentado y esto contribuye a la baja de calificación” dijo el jefe de economistas del FMI, Maurice Obstfeld.

El mercado de valores se hundió el lunes 8 de octubre, en donde las acciones bancarias recibieron el impacto por los temores de que una próxima rebaja en la calificación de la deuda soberana de Italia, desataría una crisis bancaria.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, había advertido (amenazado, mejor dicho) sobre esta baja de la calificación por parte de las agencias calificadoras en su reunión secreta con el Presidente italiano, Sergio Mattarella, la semana pasada. Los bonos italianos están dos marcas por encima de los “bonos de baja calidad” (chatarra). Una baja en la calificación significaría que las élites europeas están dispuestas a jugar con fuego. Dado que Italia es demasiado grande como para rescatarla, es probable que una crisis bancaria le ponga fin al euro y pudiera desatar el evento que está a punto de suceder, es decir un colapso financiero global.

Los dirigentes del gobierno italiano han denunciado que la llamada “reacción del mercado” es una operación política. Todo mundo puede ver que fue una movida de Moscovici-Dombrovskis lo que desató la corrida contra los bonos. El voto popular va a sacar a estos eurócratas la próxima primavera, y esto se mostró de una manera bastante irónica cuando el partido de Dombrovskis en Letonia fue aplastado en las elecciones generales del domingo 7 de octubre, pasando del 19.9% a 6.7% en las preferencias electorales. Ganó el partido prorruso “Armonia”. En Francia, en donde Moscovici fue ministro de Finanzas, su Partido Socialista (PS) está a punto de desaparecer del panorama político.