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Las próximas elecciones en EU, una lucha contra Wall Street y Londres

15 de octubre de 2018
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El Presidente Donald J. Trump habló el lunes 8 de octubre de 2018 en la Asociación Internacional de Jefes de Policía y Convención de Policía en el Centro de Convenciones del Condado de Orange, en Orlando, Fla. (Foto oficial de la Casa Blanca).

15 de octubre de 2018 — Se acercan rápidamente las elecciones de medio período en Estados Unidos, en las cuales la población estadounidense se encuentra inmersa en un fermento en torno a la defensa de la Presidencia de Donald Trump, contra el “Rusiagate” y todos los ataques relacionados. Ciertamente son ataques provenientes de los demócratas, pero cada vez se hace más patente para muchos que en realidad provienen de las agencias de inteligencia británica. Los organizadores del Comité de Acción Política de LaRouche se han topado con una enrome interés, en los grandes mítines y concentraciones que ha realizado el Presidente, en la literatura en donde LaRouchePAC muestra la garra británica en el intento de golpe, así como en la explicación de las “Cuatro Leyes de LaRouche para salvar la economía de otro crac financiero.

Este interés está por encima de los partidos. El fermento se ve también en muchas de las campañas independientes para el Congreso. De manera más importante en la campaña independiente de Kesha Rogers para el 9no distrito congresional de Texas, cosa que tiene al codicioso representante Al Green (que quiere enjuiciar a Trump), que hasta ahora ocupaba la más segura de las curules demócratas, muy preocupado y observando cada uno de las pasos que dar Rogers y de cada nuevo apoyo importante que obtiene.

La verdad subyacente, aunque no la entiendan muchos, es que ya se vislumbra un crac tan grande o más grande que el de la Gran Crisis Financiera de 2007-2008, al otro lado del día de las elecciones; y por lo tanto el verdadero objetivo de los millones de votantes que defienden al Presidente, es Wall Street y la City de Londres. En esta ocasión, la causa es el inmenso océano de deuda corporativa que se ha creado a través del dinero impreso por los bancos centrales a raíz de la Crisis del 2008 (pero más recientemente también, la enorme deuda de los consumidores) y la manera en que han empaquetado esa deuda para meterla en el mercado bursátil, y disfrazarla de cantidades mucho mayores de derivados financieros. En India está ocurriendo en este momento un pequeño “ensayo” de lo que sería ese crac; en India se colapsó y se nacionalizó una empresa que tenía garantías del gobierno por $13,000 millones de dólares, y la quiebra está generando pérdidas por “contagio” en todo el sistema financiero del país. El derrumbe de las monedas nacionales en algunas de las más grandes economías en desarrollo está empujando también hacia el estallido mayor que está por venir.

En este sentido, lo que se necesita realmente para defender la Presidencia de EU es enfrentar y superar esa crisis financiera, derrotando a Londres y a Wall Street.

Esto quiere decir que se tiene que llevar al Presidente Trump a que lleve a cabo las promesas cruciales sobre las cuales NO ha actuado aún: la ley Glass-Steagall del Siglo 21; la nueva infraestructura económica de alta tecnología que requiere billones de dólares en inversión de una institución de crédito nacional. (Eso fue lo que sacó al mundo, desde China, de la llamada “Gran Recesión” del crac de 2008). Y el inicio de una nueva era en la exploración espacial, como lo prometió en aquel bello video del 25 de marzo de 2017 que fue el “Mensaje semanal” del Presidente ese sábado. “Si podemos lograr estas cosas en el espacio”, concluía ese mensaje, “no hay problema que no podamos resolver” entonces.

Esto incluye la “guerra comercial” entre Estados Unidos y china. Junto con las otras potencias espaciales, India y Rusia, Estados Unidos y china pueden establecer un nuevo sistema monetario, para deshacerse del FMI, de la Organización Mundial del Comercio, y crear inversiones conjuntas en grandes proyectos de infraestructura en muchos países, y en viajes espaciales.

Las “cuatro leyes económicas” de LaRouche plantean ese rumbo de acción que pide el fermento político actual de la población estadounidense.

De hecho, la situación de Europa, con el ascenso de los “nacionalistas” y el descenso de los partidos tradicionales, es una lucha muy similar en contra de Bruselas y de la City de Londres, vinculada al mismo crac financiero que se viene. De ahí también la importancia de las próximas elecciones en Europa para el Parlamento Europeo en mayo del año próximo.