Extienden operación “Lava Jato” del Departamento de Justicia de EU en contra de la familia de Fujimori en Perú

16 de octubre de 2018

15 de octubre de 2018 — Keiko Fujimori, hija del ex Presidente peruano, Alberto Fujimori, ex candidata presidencial y presidenta del partido mayoritario en el Congreso de Perú, Fuerza Popular, fue arrestada bajo cargos de “lavado de dinero” el 10 de octubre, porque supuestamente aceptó sobornos para su campaña electoral en el 2011 de parte de la compañía brasileña de construcción Odebrecht, que se encuentra en el centro del escándalo “anticorrupción” de la operación “Lava Jato” en Brasil. El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ en sus siglas en inglés), está directamente a cargo del caso de Odebrecht, y de hecho ha dirigido todo el escándalo de “Lava Jato” en Brasil que llevó al derrocamiento de la Presidente Dilma Rousseff, y luego al encarcelamiento del ex Presidente Lula da Silva.

A instancias de un fiscal de la “Unidad de Lava Jato” de larga data de la Fiscalía General de Perú, un juez ordenó que Keiko y otros 19 fujimoristas fuesen “detenidos preventivamente”. Luego realizaron allanamientos a 11 casas de líderes políticos de Fuerza Popular.

No es coincidencia que seis días antes del arresto de Keiko Fujimori, el Tribunal Supremo de Perú anuló el perdón por razones médicas que le fue dado a su padre en diciembre del año pasado, y ordenó que el ex Presidente de 80 años de edad regresara a prisión, una vez que le dieran de alta en el hospital donde está recibiendo un tratamiento médico. A Fujimori los británicos y sus compinches de Washington nunca le van a perdonar haber salvado a Perú de las tropas narcoterroristas de Sendero Luminoso, que fueron desplegadas en contra de esta nación, a pesar de haber recibido órdenes directas del Departamento de Estado de Madeleine Albright y del aparato del agente británico George Soros, para que capitulase ante el narcoterrorismo. Ni tampoco le van a perdonar el que haya tenido un gran interés en las ideas económicas de Lyndon LaRouche en los meses que precedieron su derrocamiento a manos de Wall Street y del aparato del Proyecto Democracia.

Como era de esperarse, los agentes de Soros en Perú que orbitan los círculos de gente que detesta a LaRouche, como Gustavo Gorritti y Diego García Sayan, ambos además defensores de la legalización de las drogas, están jugando un papel central para generar la histeria en los medios de comunicación en contra de los Fujimori.