En Perú: primero la sentencia y después viene el juicio

3 de noviembre de 2018

2 de noviembre de 2018 — En Perú, la persecución política y la justicia perjudicial fueron las herramientas empleadas para enviar a la cárcel a la dirigente de la oposición Keiko Fujimori por tres años, pendiente de un juicio sobre las acusaciones de que utilizó su partido para lavar dinero de la compañía constructora brasileña Odebrecht (involucrada en el caso Lava Jato).

Hija del heroico ex Presidente Alberto Fujimori, quien también fue encarcelado injustamente, y ella misma dos veces candidata presidencial sin éxito, Keiko Fujimori ha negado repetidamente haber realizado algo indebido y califica la campaña de persecución para meterla a la cárcel como “persecución política”, según informa hoy Globe and Mail. Keiko Fujimori acusó al juez y al fiscal de conspirar en su contra, argumentando que “están tratando de sacarme de la política, de enterrarme”.

Fujimori ha sido candidata a la Presidencia dos veces, pero perdió ambas veces en la segunda vuelta en el 2011 y el 2016, a pesar de que el partido Fuerza Popular que ella fundó en el 2001 ganó la mayoría de la votación en ambas elecciones. Ella ha sido la política más popular en ese país andino y estaba tratando de continuar con el legado familiar que empezó su padre, hijo de inmigrantes japoneses, quien fue Presidente de 1990 al 2000, informó 24-TV de Francia.

“Esperamos que se corrija esta decisión arbitraria y desproporcionada” dijo Ursula Letona, legisladora del partido Fuerza Popular de Fujimori, en una transmisión de ATV.