En el centenario de la Primera Guerra Mundial, Zepp-LaRouche define qué está en juego en las reuniones de Trump y Putin

5 de noviembre de 2018

5 de noviembre del 2018 — En un artículo titulado "Sonámbulos: ¿Aprendimos cómo fue que se desató la Primera Guerra Mundial?”, que fue escrito como artículo editorial del número del 3 de noviembre del semanario alemán Neue Solidarität, Helga Zepp-LaRouche advierte del grave riesgo de una guerra hoy día:

“Solo cinco días después de las elecciones de medio período en Estados Unidos, las cuales serán decisivas para establecer un rumbo hacia la guerra o hacia la paz, el Presidente Trump y el Presidente Putin se van a reunir en París en ocasión del centenario del final de la Primera Guerra Mundial. Entre los temas de discusión, se cuenta la cancelación unilateral por parte de Estados Unidos del Tratado INF (Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio), y ojalá que también estas dos naciones prominentes, a pesar de la situación internacional extremadamente tensa, puedan asegurar que la humanidad no tenga que pasar por una tercera guerra mundial, que en esta ocasión sería una guerra de extinción.

“Durante el viaje reciente que hice a Moscú, en muchas conversaciones que tuve con representantes de instituciones importantes, tuve la oportunidad de conocer de primera mano cómo se ve desde el punto de vista de los rusos la situación estratégica. A raíz de las diversas medidas tomados por Occidente y la OTAN —como la expansión de la OTAN hasta las fronteras con Rusia, la construcción del sistema de defensa antimisiles en Rumania y Polonia que se pueden transformar en sistemas ofensivos en muy poco tiempo; la cancelación del Tratado sobre Misiles Antibalísticos (ABM en sus siglas en inglés), y ahora el Tratado INF, así como las diversas ‘narrativas’ que presentan a Rusia con la imagen del enemigo y a Putin como un demonio— el liderato ruso llegó claramente a la conclusión de que no pueden descartar la posibilidad de una guerra”.

Zepp-LaRouche cita las declaraciones de Andrey Belousov en la ONU, en Nueva York, en donde dijo que Rusia se está preparando para la guerra, mientras que Estados Unidos está preparando una guerra; y también cita al coronel retirado Mikhail Khodarenok, comentarista militar de Gazeta.ru, quien escribió una editorial para RT el 3 de octubre, en la cual describe los mecanismos que llevan a que se inician los ataques nucleares, lo cual de manera inevitable conduciría a un “invierno nuclear”, (https://www.rt.com/op-ed/442774-nuclear-inf-war-scenario/). Ella menciona también comentario indolente del general retirado Ben Hodges (ret.), ex comandante del ejército de Estados Unidos en Europa, sobre la probabilidad de una guerra con China en los próximos 15 años.

A la luz de la proliferación de un lenguaje que propicia la guerra y de las provocaciones de la OTAN, como las maniobras “Coyuntura Tridente”, Helga Zepp-LaRouche advierte que “ya es tiempo de que reconozcamos que cualquier despliegue de armas nucleares podría poner en acción el ’mecanismo del juicio final’. Aquí haríamos referencia al argumento que plantea el analista del ejército estadounidense, Ted Postol, quien explica por qué es parte intrínseca de la naturaleza misma de una guerra nuclear que en una situación de crisis, todas las armas van a ser utilizadas.

"El centenario del fin de la Primera Guerra Mundial, cuya historia comienza con la destitución de Bismarck, seguido por un tercio de siglo de manipulaciones instigadas por los británicos, desde la Entente Cordiale, la Triple Entente, la guerra ruso-japonesa de 1904 a 1905, las guerras en los Balcanes, hasta que el asesinato en Sarajevo del archiduque Francisco Fernando de Austria fue el detonante final, debería ser una buena oportunidad para recordar qué tan fácil puede la humanidad caminar como “sonámbula” hacia una catástrofe dada, en una tabla de ajedrez previamente organizada. Ninguna de las partes que participaron en la Primera Guerra Mundial pudieron anticipar su curso. Sin embargo en especial para los soldados alemanes y franceses, que se masacraron los unos a los otros en una guerra de trincheras por cuatro largos años, esta guerra significó el desarraigo de toda una generación. Así se preparó el terreno para la subido al poder de los nazis y para la Segunda Guerra Mundial”. En Rusia, a diferencia de Occidente, escribe Helga Zepp-LaRouche, el recuerdo de esa guerra que fue llamada la “Gran Guerra Patriótica”, que le costó la vida a 27 millones de rusos, está todavía muy presente, incluso entre las generaciones jóvenes”.

Este centenario de la Primera Guerra Mundial también debería hacer que reconociéramos la necesidad de superar la geopolítica y sustituirla por “un nuevo paradigma de la idea de la humanidad en su conjunto”, que el Presidente de China, Xi Jinping, ha definido a su manera como una cooperación en las relaciones internacionales en las que todos ganamos. “Si hemos aprendido algo de las tragedias del siglo 20, entonces ahora debemos aprender a pensar sobre la humanidad de una manera completamente diferente”, concluye Helga Zepp-LaRouche.