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Las victorias electorales crean gran oportunidad para un nuevo Bretton Woods y las Cuatro Leyes de LaRouche

9 de noviembre de 2018
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El Presidente Donald J. Trump dio una conferencia de prensa con relación a los resulatdos de las elecciones de medio período, el miércoles 7 de noviembre en el Salón Este de la Casa Blanca. (Foto oficial de la Casa Blanca por Shealah Craighead).

8 de noviembre de 2018 — El Presidente Donald Trump sostuvo una larga conferencia de prensa el miércoles 7, en donde expresó su regocijo por la “gran victoria” en las elecciones intermedias, que dieron como resultado una mayoría clara para los demócratas en la Cámara de Representantes y un fortalecimiento del control republicano en el Senado, así como también victorias republicanas en varias contiendas para gobernador en estados importantes. Trump se había enfocado durante la campaña, en las contiendas senatoriales y para gobernador, en donde obtuvo resultados impresionantes; de las 11 concentraciones electorales que encabezó en la última semana de la campaña, ganaron nueve de sus candidatos, varios de los cuales habían estado atrás en las encuestas.

El hecho de que el Senado esté ahora bajo un sólido control republicano significa que sería prácticamente imposible que una solicitud de juicio político obtuviera la mayoría de la votación, así que la campaña demócrata para lanzar un procedimiento de juicio político en la Cámara de Representantes se identificaría como un mero intento de bloquear cualquier negociación real en el Congreso. Es interesante que Trump informara que le llamó a Nancy Pelosi para felicitarla porque los demócratas retomaron la Cámara de Representantes y le dijo a la prensa que él la considera una dirigente calificada, que “ama a su país” y que espera poder trabajar con ella y los demócratas para que se aprueben los proyectos de ley que necesita el pueblo estadounidense. Aún más interesante es el hecho de que dijo que considera que el resultado actual es el mejor de los resultados posibles; si los republicanos hubieran ganado por dos o tres curules, dijo, los demócratas seguirían votando en bloque en contra de todo lo que propusiera Trump, en tanto que unos cuantos republicanos se pasan al otro bando, así que al final no se sacaría ningún trabajo. Ahora, los demócratas van a tener que proponer legislaciones, sabiendo que tienen que ser aprobadas en el Senado y, dijo, hay muchas áreas importantes en donde estamos de acuerdo y podemos lograr avances. Destacó la infraestructura aunque también el comercio, los precios de los medicamentos, la seguridad en la frontera, la inmigración y más.

O si no, dijo, los demócratas pueden utilizar su nuevo poder en la Cámara de Representantes para lanzar una cacería de brujas en contra del gobierno, lo que les resultaría contraproducente y no se haría nada.

Cabe destacar que casi todos los miembros republicanos del Congreso que han trabajado para exponer las actividades criminales de la inteligencia británica y del gobierno de Obama para interferir en las elecciones de 2016—para luego intentar un “cambio de régimen” contra Trump después de esa elección—casi todos fueron reelectos en estas elecciones de medio período, a pesar de los feroces intentos por sacarlos del cargo.

Trump dijo también en la rueda de prensa que de nuevo tiene contemplado desclasificar todos los documentos que demuestran las actividades criminales de los británicos y de Obama, y que solo había esperado a que pasaran las elecciones. A las pocas horas de su conferencia de prensa, el procurador general Jeff Sessions presentó su renuncia, lo cual abre el camino para designar a alguien que pueda proceder con la investigación penal de esos delincuentes, el delito más grande contra Estados Unidos desde la instigación británica de la Guerra Civil.

La histórica visita de Helga Zepp-LaRouche a Moscú el mes pasado, en donde expuso a los rusos el hecho de que fueron los británicos, no los rusos, a quienes agarraron subvirtiendo el proceso democrático en Estados Unidos, ha creado la atmosfera para la próxima reunión formal entre Trump y Putin que se llevará a cabo en la cumbre del G20 en Argentina a fines de noviembre. En cuanto al conflicto comercial con China, Trump tuiteó el miércoles 7 que algunos de sus “amigos extranjeros” habían estado “esperándome y esperando algún acuerdo comercial. Ahora podemos todos regresar a trabajar y hacer que las cosas salgan”. También tendrá en la misma ocasión una reunión formal con el Presidente Xi Jinping de China, en la cumbre del G20.

La situación está abierta ahora para movilizar el apoyo necesario para que el Presidente adopte plenamente las soluciones necesarias para la crisis económica y estratégica que enfrenta la humanidad, según las ha formulado LaRouche en sus Cuatro Leyes económicas, y también para que los dirigentes de las cuatro potencias que él también ha señalado (Estados Unidos, Rusia, China e India) salgan a convocar un Nuevo Bretton Woods, a fin de restaurar el propósito original del Presidente Franklin Roosevelt, para aplicar los métodos del Sistema Americano y acabar con el colonialismo, para construir un mundo de naciones soberanas modernas e industrializadas. Ese método ya está en funcionamiento parcialmente en la Nueva Ruta de la Seda, iniciada por el Presidente Ji Xinping, y que ahora integra a más de 100 naciones. No solo Estados Unidos, sino que a toda nación sobre la Tierra se le debe proporcionar el derecho a participar en este nuevo paradigma para la humanidad.