La reina está cada vez más molesta por LaRouche

9 de noviembre de 2018

8 de noviembre de 2018 — Un día después de que el periódico New York Times intentó revivir la reputación del despreciable George Soros, uno de sus favoritos financistas de la legalización de las drogas, la eutanasia y los golpes de Estado, la Canadian Broadcasting Corp. (CBC) hizo lo mismo. Es de notar que los dos medios de comunicación mencionaron al estadista estadounidense Lyndon LaRouche como responsable de iniciar el enorme malestar creciente a nivel mundial en contra de George Soros y de sus operaciones, como la de financiar el fraude de la inteligencia británica llamado “Rusiagate”.

La CBC es una corporación de la corona británica cuyo dueño es “el soberano” de Canadá“, que es la misma reina Elizabeth. Su artículo del 2 de noviembre elabora con mayor detalle el papel que jugó LaRouche para arruinar la reputación degenerada de Soros. La CBC cita las publicaciones del movimiento de LaRouche de 1997 tituladas "George Soros: The Queen’s Drug Pusher" (George Soros: el narcotraficante de la reina) y "George Soros: a Golem Made in Britain" (George Soros: un golem hecho en Gran Bretaña) que evidentemente todavía hoy hacen rabiar a la monarquía británica.

La preocupación que manifiesta la CBC es que la “satanización de Soros” que hace LaRouche se ha extendido tanto, que ahora el "Golem hecho en Gran Bretaña" se está viendo atacado desde “el centro de poder”, el Presidente Trump. Suficiente para la CBC califique a LaRouche como un “agitador marginal”.

Incluso antes de escuchar estos gruñidos de la CBC, la presidente del Instituto Schiller y esposa de Lyndon Larouche, Helga Zepp-LaRouche, señaló con orgullo que los británicos “nos están atacando porque necesitan hacerlo”. La denuncia que hizo ella en Moscú del papel de los británicos en la creación del “Rusiagate” tuvo un enorme impacto, comentó ella, y le dijeron que podía esperar que habría más al respecto. Soltando una risita ella citó un proverbio alemán que dice: “Muchos enemigos; a mucha honra”.

Durante su visita a Moscú, del 23 al 25 de octubre, Zepp-LaRouche dejó caer una “información explosiva” en muchos medios de comunicación rusos, cuando denunció el papel de los británicos en la campaña del golpe de Estado en Estados Unidos, que tiene el propósito desesperado de evitar que el Presidente Trump establezca relaciones normales y amistosas con Rusia.