Lo principal

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

Caos en Europa y en EU, pero el plan de Trump de llegar a acuerdos con Rusia y China muestran el potencial de un Nuevo Paradigma

17 de noviembre de 2018
may-macron-nov9-2018.jpg
La primera ministra británica Theresa May asitió al Monumento a los Caídos en Francia, junto con el Presidente de Francia, Emmanuel Macron, y presentaron una ofrenda floral el viernes 9 de noviembre de 2018 (Foto: number10gov/flickr).

6 de noviembre de 2018 — En el momento de escribir esas líneas, los gobiernos del Reino Unido y de Israel se encuentran al borde del derrumbe, en donde el esfuerzo de la primera ministra británica, Theresa May, por aprobar un Brexit chapucero enfrenta el rechazo de su propio partido, además del Parlamento, y el primer ministro israelí, Bibi Netanyahu, enfrenta el desmoronamiento de su coalición de gobierno luego de la renuncia de Avigdor Lieberman, y de la salida de su partido de la coalición, debido al cese al fuego con Hamas. Mientras tanto, el pretendiente a nuevo Napoleón en Francia, Emmanuel Macron, luego de hacer un llamado por la formación de un Ejército Europeo para combatir a los “nacionalistas autoritarios” de Rusia, China y Estados Unidos, se ha convertido en el hazmerreír del mundo, y su compinche en Alemania, la Canciller Angela Merkel, renunció al liderato de su partido CDU (luego de 18 años) y quizá se vea obligada a renunciar a la Cancillería antes de que termine su período en 2021.

En Estados Unidos, se publicaron dos informes histéricos el pasado miércoles 14, uno de la Comisión bipartidista del Congreso para Revisar las relaciones económicas y de seguridad entre China y Estados Unidos, y otro de una Comisión del Congreso sobre China, ambos de los cuales despotrican contra China, en donde el primero alega que la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China es una conspiración militar y económica para apoderarse de la mayor parte del mundo, lo cual se tiene que parar; el segundo alega que Estados Unidos se ve amenazado de una derrota militar por China y Rusia si no se aumenta de manera considerable el gasto de defensa y se prepara para la guerra.

Y sin embargo, el Presidente Trump se prepara altivamente para las cumbres oficiales con ambos mandatarios, Vladimir Putin de Rusia y Xi Jinping de China, en las márgenes de la cumbre del G-20 en Argentina el próximo 30 de noviembre y 1 de diciembre, e insiste en que “es bueno ser amigos de Rusia y de China”. Al mismo tiempo, le ha dado instrucciones a dos de sus funcionarios de la economía, el secretario de Comercio, Wilbur Ross y el asesor económico Larry Kudlow, para que alienten la reanudación de las pláticas con China, a todos los niveles. Tanto Ross como Kudlow han expresado su optimismo de que se puede restaurar la estrecha relación que iniciaron Trump y Xi Jinping a principios de la Presidencia de Trump.

Entonces, ¿qué sucede?

De hecho, el mundo está repleto de contradicciones. Por un lado, el mundo marcha como “sonámbulo hacia una guerra”, como ocurrió en la Primera Guerra Mundial, en tanto que atisba en el horizonte un abismo financiero y económico con más de miles de billones de dólares en la burbuja de los derivados financieros lista para estallar.

Pero no hay soluciones para las crisis particulares que hay en el mundo. Hay una sola cuestión decisiva: si la humanidad tiene o no la aptitud moral para sobrevivir. El viejo paradigma de maquinaciones e intrigas geopolíticas, en un mundo de suma cero hobbesiano —en donde unos tienen que sufrir para que otros gocen— dominado por el pensamiento del imperio británico, ha llevado al mundo al borde de un desastre peor que las pesadillas de las depresiones y guerras del siglo 20. Y no obstante, el milagro chino de los últimos 30 años y el impresionante proceso de desarrollo que ha desatado la Nueva Ruta de la Seda, para liberar al otrora mundo colonizado de la pobreza y atraso sin esperanza, le ofrece a la humanidad entera una solución de colaboración y un nuevo paradigma para todas las naciones y pueblos. Con el reciente triunfo electoral del Presidente Trump, en donde logró mantener el Senado bajo la mayoría republicana, ahora tiene la libertad para aplastar la conspiración británica y de Obama para derrocarlo, y la libertad para unirse a China y a Rusia, y a otros que también querrán unirse, en un programa en el que todos ganan, de Estados nacionales soberanos que colaboran en proyectos de desarrollo para la humanidad en su conjunto.

Trump reconoce que Europa se está derrumbando; nada más vean sus tuits donde ridiculiza el lunático llamado de Macron a la guerra, y donde concluye con ironía: “¡Hagamos grande a Francia de nuevo!” Trump reconoce la urgencia de hacer la paz con Rusia y China. Por otro lado, aunque se muestra comprometido con la reconstrucción de la infraestructura industrial de Estados Unidos, la burbuja especulativa que estalló en 2008 ha regresado con venganza, mucho más grande de lo que era antes del crac de 2008. Ni el proceso de la Nueva Ruta de la Seda, ni la consigna de Trump de “Hagamos grande a Estados Unidos de nuevo”, se pueden sostener sin la restauración del Sistema Americano de Hamilton en Estados Unidos, el programa crediticio hamiltoniano que LaRouche ha planteado en sus Cuatro Leyes económicas.

En breve, las soluciones no son muchas, sino una sola. Este fin de semana el Instituto Schiller mostrara esta solución única en su celebración del nacimiento de Federico Shciller, en la Ciudad de Nueva York. La fundadora y presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, dará el discurso inaugural el sábado 17 (que se reproducirá desde el día siguiente en el portal de larouchepac.com), para abordar la urgencia de que Rusia, China, India y Estados Unidos convoquen a una nueva Conferencia de Bretton Woods. Al día siguiente, domingo 18, el coro y orquesta del Instituto Schiller de Nueva York abordarán la Educación Estética del Hombre, a través de la música de Beethoven, Brahms y los espirituales estadounidenses.