El Maglev es “totalmente posible” en el corredor del Noreste de EU, dice un experto en Maglev

17 de noviembre de 2018

17 de noviembre del 2018 — Kevin Coates, experto en la tecnología de los trenes de levitación magnética, o maglev, publicó un convincente artículo en el periódico Baltimore Sun el viernes 16, en donde no solo propone la construcción de un maglev para el corredor Washington-Baltimore-New York-Boston, sino además explica que los trenes maglev son mucho más que una nueva tecnología, son toda una nueva fase en la tecnología del transporte.

"Yo llegue a Maryland hace 35 años, el congestionamiento del tráfico ha aumentado casi exponencialmente. Sin embargo, no se ha hecho casi nada para aliviar ese problema. Esto es así porque muy poco se puede hacer para acomodar el doble o el triple de los vehículos. La sencilla razón de esto es que la capacidad de las carreteras es limitada y mensurable. Si el flujo de vehículos excede los 2,000 carros por carril-milla, por hora, entonces obtienes embotellamientos de tráfico", escribe Coates.

Coates informa que "hace 18 años participe en el programa alemán del tren Transrapid para construir un tren maglev entre Baltimore y [Washington] DC y me topé con todos los mismos argumentos a favor y en contra. Mientras tanto, viajar por el corredor de la I-95 es mucho más estresante, lento y menos confiable".

Coates señala que Shanghai, que tiene una población de 24 millones, muy pronto va a tener 19 líneas de metro que "darán acceso a estaciones que no estarán a más de 2,000 pies [600 mts] de cualquier lugar de residencia". El maglev que conecta el aeropuerto de Pudong a la ciudad, y que lo están extendiendo hacia el occidente a un aeropuerto local, va a reducir el viaje de dos horas en taxi a "15 minutos seguros".

"Esto es un ejemplo perfecto de por qué las zonas congestionadas, como por ejemplo nuestro corredor del noreste, necesita nueva infraestructura de transporte que permita que mas persona se puedan mover con seguridad y eficientemente cada hora por un medio mejor y mas angosto que cualquier carretera de 20 carriles, y algo que logra un riel maglev doble de un modo financieramente sustentable y benigno al medio ambiente", explica Coates.

El problema es, dice, que "muy pocos estadounidenses entienden qué es el maglev, qué puede hacer, y en especial cuánto cuesta. Para principiantes, el maglev no es solo una tecnología; es una clase de tecnologías, todas con desempeños y velocidades características distintas, y diferentes enfoques tecnológicos y requerimientos de financiamientos".

Señala que los costos de funcionamiento y costos de mantenimiento del maglev son extremadamente bajos, y que los costos de mantenimiento son los mismos para las versiones de velocidad baja, media, o alta. A través de la automatización de la producción en masa de alta calidad de componentes y técnicas de construcción avanzadas, afirma, "tanto el tiempo de manufactura como el tiempo de construcción podría acelerarse enormemente, y como consecuencia, tendría un costo de capital inicial mucho menor que los costos de la infraestructura ferroviaria de alta velocidad”.

Coates concluye que "el verdadero objetivo del proyecto de maglev Noreste es construir un maglve de una hora entre Washington DC y la Ciudad de Nueva York, para hacer poco atractivo y financieramente poco práctico manejar por la carretera I-95. Las generaciones futuras son las que nos agradecerán por construir esa opción inteligente para viajar”.