Relaciones dominicanas con China son ejemplo para Puerto Rico de cómo “pensar en grande”

22 de noviembre de 2018

21 de noviembre de 2018 — En una columna que publicó el periódico de Puerto Rico El Nuevo Día el sábado 17, el consultor Gustavo Vélez comenta el hecho de que la República Dominicana estableció relaciones diplomáticas con China para “ubicarse del lado correcto de los procesos económicos internacionales”. Miren el hecho de que el gobierno del Presidente Danilo Medina acaba de recibir un préstamos de China por $600 millones de dólares a 3% de interés, para reconstruir su red eléctrica. En toda su historia, Puerto Rico nunca ha recibido un préstamo a 3% de interés, subrayó Vélez.

Vélez señala los varios proyectos positivos de desarrollo que se están llevando a cabo en la región del Caribe y de Centroamérica, como resultado de la presencia de China y los nuevos vínculos diplomáticos que ha establecido con Panamá, República Dominicana y El Salvador. Vélez expresa su frustración con un Estados Unidos que se empeña en guerras comerciales, que “levanta muros y se pelea con la humanidad”, y afirma que en contraste con esto, “nuestro vecino [dominicano] amplía sus posibilidades hacia el futuro".

Miren a Panamá, que amplió el Canal y estableció relaciones con China, añade Vélez. Sin embargo el puerto Ponce, en el sur de Puerto Rico, “sigue agonizando”. (Precisamente, el informe del Puente Terrestre Mundial del Instituto Schiller propone el desarrollo del puerto de Ponce como un proyecto esencial para la expansión de la Ruta de la Seda Marítima en la cuenca del Caribe).

Ya es tiempo de que el gobierno y los empresarios de Puerto Rico “piensen en grande”, afirma Vélez. Ellos deben “comenzar a ampliar su visión del mundo y comenzar a entender que los procesos económicos regionales y globales van a continuar, con o sin nosotros”. El mercado de República Dominicana no está solo abierto a los empresarios de Puerto Rico, sino para el mundo entero, de modo que “nuestros empresarios tienen que... hacer las maletas” y ¡comenzar a moverse!