Ministro de Relaciones Exteriores ruso: Rusia prefiere una “Agenda Internacional Creativa”, no la unipolaridad

24 de noviembre de 2018

23 de noviembre del 2018 — En un discurso que dio el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, ante el Consejo Ruso de Asuntos Internacionales (CRAI), el pasado martes 20, abordó algunos de los puntos clave de la situación estratégica internacional, y atacó “al Oeste histórico” por su oposición violenta “al ascenso objetivo de un orden mundial policéntrico más justo y democrático”, informó el sitio electrónico del Ministerio de Asuntos Exteriores, que publica una traducción de sus declaraciones.

Washington y algunas otras capitales de occidente “parece que no pueden interactuar de manera constructiva con los nuevos centros globales de influencia económica y política”, advirtió. En vez de ello le imponen restricciones a los “disidentes, que van desde la fuerza militar y las sanciones económicas unilaterales, hasta la satanización y descalificación en el espíritu del mentado ‘muy posible’ ”.

Este comportamiento “ha debilitado seriamente las bases del derecho internacional. Más aún, se han hecho intentos para sustituir el concepto de legalidad con un orden basado en reglas, cuyos parámetros serían determinados por unos cuantos".

En este contexto, Lavrov manifestó su preocupación respecto al gobierno de Donald Trump; caracterizó a Washington como un "gatillo loco”, pero sin embargo falla al no reconocer la mano británica que está detrás de muchas de las actividades de las cuales Rusia se queja. Lo que si señala correctamente es que cualquier esfuerzo que hace Trump para establecer un canal de comunicación normal con Moscú “es inmediatamente bloqueado por quienes quieren continuar o incluso fortalecer el rumbo destructivo de relaciones con Rusia”, lo cual, señala, fue desarrollado por el gobierno anterior de Barack Obama.

Lavrov explicó que Rusia es un “obstáculo serio” para varias “iniciativas destructivas”, motivo por el cual se le acusa de cometer muchos “pecados mortales”, cuando en realidad, “se nos castiga es por nuestra política de Relaciones Exteriores independiente”. La respuesta de Moscú, dijo Lavrov, es proponer “una agenda internacional creativa y plantear iniciativas que unan, con el propósito de lograr soluciones eficaces para los problemas comunes urgentes". Entre estas iniciativas, la de “establecer una arquitectura eurasiática para la paz, seguridad y la cooperación integral... [y] asegurar un sistema de seguridad en igualdad e indivisible en la región euroatlántica”.

El Presidente Vladimir Putin, concluyó Lavrov, a prometido que Rusia va a “continuar desarrollando una política de relaciones exteriores dirigida la una relación pacífica y de amistad con nuestros vecinos, y nos mantendremos listos para la cooperación constructiva con nuestros socios extranjeros... En cualquier marco que esté basado en el respeto mutuo, lo predecible y negociable". Esto atañe a Estados Unidos, a todo Occidente, y a la Unión Europea y la OTAN, “con mayor razón dado que muchos países en Europa reconocen lo inútil de esta línea que busca la confrontación con Rusia, y que les han impuesto a ellos”.