Pompeo a los europeos: El “orden liberal internacional” significa atacar a China, Rusia y a otros “malos actores”

8 de diciembre de 2018

7 de diciembre del 2018 — Mike Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos dio un discurso en la Fundación George Marshall de Bruselas el martes 4 de noviembre, titulado “Restaurando el papel del Estado-nación en el orden liberal internacional”, que fue un defensa total de ese moribundo “orden liberal internacional” en contra de los “malos actores” como China, Rusia e Irán que están dispuestos a cambiarlo. Pompeo empaquetó su argumento en una supuesta defensa del “Estado nacional” y de la “soberanía”, un esfuerzo transparente para utilizar esta retórica para sustituir su defensa de la más pura geopolítica británica por la política que el Presidente Trump presentó en la Asamblea General de las Naciones Unidas este año, que incluyó una defensa importante del Estado nacional.

Pompeo alegó que las “naciones” deberían reformar las instituciones multilaterales establecidas luego de la Segunda Guerra Mundial para defender al orden liberal (incluyendo esa “institución indispensable”, la OTAN) porque han fallado en mantener alejados a los “malos actores” que han explotado nuestra falta de liderato y sacado provecho propio de ello”.

Según Pompeo el “mal actor” número uno es China, cuyo “desarrollo económico no lo llevó a abrazar la democracia y la estabilidad regional; sino que los llevó a una mayor represión política y a provocaciones regionales. Le dimos la bienvenida a China al orden liberal, pero nunca vigilamos su comportamiento”.

De forma similar con Irán. Y con Rusia, insistió Pompeo, que “no ha adoptado los valores occidentales de libertad y de cooperación internacional”. (Su lista de las supuestas violaciones hechas por Rusia fue muy larga y muy británica).

Pompeo puso en duda que la Unión Africana represente “Estados nacionales”, igual que la Organización de Estados Americanos por no atacar a Cuba, a Venezuela y a Nicaragua. También hay que reformar al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial, dijo, para que puedan “dejar de prestarle a naciones que ya pueden tener acceso a capitales de países del mercado global como China”. Asimismo, los habría que reducir los “regalos de los contribuyentes” a otros bancos de desarrollo.

En síntesis, Pompeo afirmó, que los “cuerpos internacionales deben facilitar la cooperación que afianza la seguridad y los valores del mundo libre, si no es así hay que reformarlos o eliminarlos”. Muy flaco favor le hizo a su Presidente que está empeñado en forjar relaciones de cooperación con Rusia y China.