El canciller portugués critica duramente a los que se oponen a la cooperación de Portugal con la Iniciativa de la Franja y la Ruta

28 de diciembre de 2018

26 de dic. – Ante la presión intensa de Bruselas y de los fanáticos de la OTAN en contra de Portugal por haber firmado un memorando de entendimiento sobre cooperación con la Iniciativa de la Franja y la Ruta durante la visita del presidente chino Xi Jinping a Lisboa el 4-5 de diciembre, el canciller portugués Augusto Santos Silva respondió con dureza de la siguiente manera:

“Solo por desconocimiento o mala fe se podría describir esta cooperación entre Portugal y China como 'rendición’ o 'sumisión’,” escribió en una columna de opinión en Jornal de Negocios el 19 de diciembre.

Portugal es miembro de la Unión Europea y de la Alianza Atlántica, “pero nadie comprenderá a Portugal si no percibe su vocación global y su capacidad de dirigirse a otros grandes espacios del mundo… Portugal no solo se relaciona fácilmente con toda África (la del Norte y la del sur del Sahara, la de habla portuguesa y la de otras lenguas) sino que es socio indispensable del mundo latinoamericano, como es también activo defensor, en Bruselas, de que es indispensable que toda la UE asuma esa relación”.

“La llamada 'Nueva Ruta de la Seda’ es una de las inversiones claves en la conexión entre los océanos Pacífico, Índico y Atlántico; y Portugal, que tiene un interés estratégico esencial en esa conexión, no se puede alejar ni dejarse rebasar”, escribió.

Luego escribió con firmeza: Poner el grito por el cielo sobre el espectro de que Portugal sería “un caballo de Troya”, y darle credibilidad a “la división esquemática y primaria [del mundo] entre 'nosotros’ y 'ellos’, no es la manera que se logra que el mundo avance. Y también, sin querer ofender, no entienden nada de lo que está pasando”.