Graham Fuller: el rechazo de Trump a la política imperialista de E.U. es correcta

9 de enero de 2019

9 de enero de 2019 – Un ex funcionario de la CIA muy prominente, Graham Fuller, lanzó un ataque devastador en contra de la naturaleza imperialista del establecimiento político estadounidense. Fuller no menciona el papel británico y se refiere a Trump de manera despectiva; sin embargo en sus conclusiones dice: “Por más irresponsable que sea el gobierno y estilo de Trump, quizá debamos considerar cuidadosamente si, por lo menos uno de los instintos, a falta de otra cosa de Trump (la retirada gradual de Estados Unidos de los innumerables compromisos militares de EU en el extranjero) pudiera tener algún mérito. La política exterior tiene que consistir de algo más que una identificación perpetua de enemigos y percepciones de amenazas; durante mucho tiempo una industria casera especial y costosa de Washington”.

A lo largo del análisis, que se publicó hoy en el blog izquierdista de Jim Lobe con el título “¿Trump: a tumbos hacia una nueva política exterior?”, Fueller destaca correctamente lo siguiente:

** La crisis global actual se debe en gran medida a “los enormes errores políticos en la política exterior de EU en las últimas tres décadas, y las penurias que estas guerras perdidas han ejercido sobre el orden social, económico y político estadounidense; esto para no mencionar a las víctimas en el extranjero de estas guerras”.

** La crisis se puede trazar “por lo menos desde el desplome de la Unión Soviética y el llamado momento unipolar, cuando EU abrazó la idea de que era ahora la única súper potencia a nivel mundial, capaz de establecer una hegemonía global indiscutible a largo plazo. ¿Recuerdan cómo esto fue lo que anunció la llegada del Siglo Americano? La mayor parte de la élite en política exterior de EU todavía encarna estas ideas. Ellos perciben la hegemonía de EU como el estado natural de las cosas, quizá hasta concedida por Dios; cualquier perspectiva que vaya en contra de esta creencia es extraña, ingenua sobre la naturaleza del mundo, inaceptable ideológicamente y hasta traidora”.

** Esto se pone de evidencia, escribe Fuller, en los ataques de la casta política dominante y de los medios informativos, a la reunión de Trump con Kim Jong-un, a la reacción a su decisión de salirse de Siria y a sus “esfuerzos por superar el deterioro realmente peligroso de las relaciones de EU con Moscú, en donde Washington encuentra inconcebible que haya algún elemento de sus propias políticas que pudiera tener algún tipo de efecto causal en dicho deterioro”.

** “Algunos discreparán con mis puntos de vista aquí”, escribe Fueller. “Ellos creen que Estados Unidos, como nación excepcional, tiene el derecho, no el deber, de servir, indefinidamente e indiscutiblemente como el policía del mundo... ¿O debería haber un policía global en absoluto?

** Destaca Fuller que se han gastado billones de dólares en aventuras militares, en tanto que se necesita desesperadamente financiamiento para “la deteriorada infraestructura estadounidense, el transporte público, distribución sostenible del ingreso... una atención médica deficiente, la construcción de ciencias civiles, una educación superior gratuita y la promoción de una armonía social. Parece que China misma está invirtiendo grandemente en muchas de estas esferas socialmente productivas mientras que Estados Unidos prefiere meter su dinero en la construcción de alianzas geopolíticas y en la preparación de conflictos”.