El Presidente López Obrador responde con energía ante las explosiones mortales en gasoductos; ataca al neoliberalismo

24 de enero de 2019

23 de enero de 2019 — Los últimos informes indican que el número de víctimas asciende ahora a 91 personas fallecidas luego de la explosión en un gasoducto en la población de Tlahuelilpan, Hidalgo el pasado 11 de enero. Después de que se descubrió que los ladrones de combustible habían perforado uno de los gasoductos propiedad de la firma paraestatal PEMEX, se congregaron unas 900 personas de la comunidad tratando de colectar gasolina que brotaba del gasoducto; por lo que la explosión mató a tantas personas y muchísimas más resultaron heridas.

Este servicio noticioso había informado anteriormente sobre las operaciones de robo de combustible que han venido ocurriendo en México durante décadas, en donde están involucrados las redes del narcotráfico, las principales compañías petroleras transnacionales y los bancos involucrados en el lavado de dinero sucio.

Inmediatamente después de la explosión, López Obrador movilizó a su gabinete, incluso a las fuerzas armadas, para lanzar una respuesta coordinada, y le urgió a la población a no culpar a los pobres pobladores de Tlahuelilpan por lo sucedido. En su conferencia de prensa diaria del lunes 21, señaló que no se puede culpar a los ciudadanos pobres, porque es el Estado el que los abandonó y los empujó a tener que recurrir a actos ilegales para ganarse la vida. Este tipo de acontecimientos, afirmó, a los que se tiene que agregar la violencia y los asesinatos, se pudieron haber evitado si se hubieran creado empleos y se hubiera protegido a los ciudadanos más vulnerables.

López Obrador subrayó que el meollo del problema está en el neoliberalismo, porque crea limitaciones y fuerza a algunas personas a cometer actos ilegales solo para sobrevivir. Es el neoliberalismo, dijo, lo que ha dejado a muchos mexicanos sin ninguna opción que no sea operar en la economía ilegal o emigrar en busca de seguridad económica.

El martes 22, el Presidente anunció que va a visitar la región que está en el centro del robo de combustible ilegal en México. En su conferencia de prensa diaria, según la reseña de El Universal, López Obrador anunció un Plan de Desarrollo y Bienestar Social por $3,900 millones de pesos para las comunidades por donde pasan los gasoductos y oleoductos de PEMEX para que la gente no se vea forzada, por la pobreza o la necesidad, a recurrir al robo de gasolina. Se van a crear un total de ocho programas sociales para 91 comunidades, lo que beneficiará a 648,000 ciudadanos. De esta forma, dijo, el gobierno le hará frente a la práctica de robo de gasolina, lo que ha llevado a desastres. Estos programas, dijo, ofrecerán alternativas para la gente, para que puedan ganarse la vida legal y honestamente y cubrir sus necesidades básicas, y no se vean forzados a este tipo de actividad que ocasionó la tragedia en Hidalgo.