Macron y Merkel firmaron su “Tratado de Aquisgrán”, un pobre intento de recuperar su figura

24 de enero de 2019

23 de enero de 2019 — El presidente de Francia, Emanuel Macron y la Canciller alemana, Angela Merkel, dos de los dirigentes más impopulares en Europa, firmaron el martes 22 un tratado de amistad entre los dos países, que algunos han descrito como la creación de un “Estado único”.

El tratado, que sus autores presentaron como un “segundo tratado del Elíseo” en referencia al histórico tratado de amistad firmado por Konrad Adenauer y Charles de Gaulle en 1963, en realidad es algo que haría que los dos estadistas se revolcaran en sus tumbas,

Este Tratado de Aquisgrán tiene el objetivo de formar un bloque político que le dicte políticas a la Unión Europea (UE), construya una fuerza militar “europea” al margen de la OTAN y configure las economías europeas según el modelo maltusiano. Todos los socios de la UE ven esto con hostilidad, así como también fuerzas de oposición en Alemania y Francia, fuerzas que podrían tomar el poder muy pronto.

Según la calificación del sitio electrónico a favor de la soberanía de Italia, scenarieconomici.it, “el Tratado de Aquisgrán es, en el mejor de los casos, irrelevante. En el peor, quiere recrear una especie de Imperio Carolingio” que se va a colapsar más rápidamente que el primero.

El Capítulo 1, sobre “Asuntos Europeos”, dice que “Los dos Estados se consultarán con regularidad a todos los niveles antes de que se cumplan las fechas límites importantes de la Unión Europea, procurando establecer posiciones en común y acordar la coordinación de los discursos ministeriales. Ellos van a coordinar la conversión de la ley de la Unión Europea en sus propias leyes nacionales”.

En el Capítulo 2, sobre “Paz, Seguridad y Desarrollo”, dice que “Los dos Estados van a profundizar su cooperación sobre política exterior, defensa, seguridad interna y externa y desarrollo, a la vez que se esfuerzan por fortalecer la capacidad de acción autónoma de Europa [es decir, por separado de la OTAN]. Se van a consultar con el fin de definir posiciones en común, sobre cualquier decisión importante que afecte sus intereses comunes y para actuar conjuntamente en todos los casos en que esto sea posible”. Los dos países también se van a apoyar mutuamente “en caso de agresión armada en contra de sus territorios [¿de parte de quién? ¿Suiza o Polonia en contra de Alemania? ¿España en contra de Francia?]

Propone “admitir a la República Federal de Alemania como miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas” como “una prioridad de la diplomacia franco-alemana”. Con esto, la idea de que la UE tenga un lugar se va por el caño.

El Capítulo 5, sobre “Desarrollo Sustentable, Clima, Medio Ambiente y Asuntos Económicos” hace un llamado a realizar esfuerzos conjuntos para lograr los objetivos climáticos y “avanzar la transición energética”. ¿Significa esto que Francia va a adoptar la agenda suicida de Alemania y renunciar a la energía nuclear?

Luego plantea establecer una “zona económica franco-alemana con normas comunes” y a “coordinar con regularidad las políticas económicas” entre los dos países “con el fin de promover la convergencia entre los dos Estados y mejorar la competitividad de sus economías”. Este es un lenguaje típico de la UE sobre los presupuestos equilibrados las políticas de cero déficit. Es difícil saber cómo podría sobrevivir Francia esta “convergencia” y menos creíble dado que al momento en que se firmaba este tratado, París estaba violando los reglamentos sobre déficit.