La Academia Nacional de Ciencias ataca la privatización del programa lunar de la NASA

14 de febrero de 2019

13 de febrero de 2019 — En dos estudios que se dieron a conocer la semana pasada, la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, cuestiona cuál investigación científica prioritaria será posible, si es que habrá alguna, utilizando los vehículos de alunizaje que pudieran producir las compañías privadas. La NASA adjudicó contratos como capital inicial a compañías que van a competir para llevar la carga de la NASA. Y aunque quizás es posible que se haga algo de ciencia, la Academia declara que estas misiones “no sustituyen las misiones recomendadas en el estudio decenal de la ciencia planetaria más recientes de la Academia Nacional”. Estos estudios de diez años son una guía para la NASA para dar prioridad a las misiones científicas.

Ellos hacen hincapié en el hecho de que puede ser que no sea posible que estos vehículos de alunizaje comerciales lleven cargas científicas complejas a la Luna, que estas cargas no podrían sobrevivir a la noche lunar, o sea, ¡solo durarían dos semanas!

De hecho, todo el programa de asociación pública-privada (PPP en sus siglas en inglés) es exactamente al revés. Las misiones científicas de la NASA, por 60 años, han comenzado con recomendaciones de la comunidad científica, con la Academia, sobre la prioridad de abordar temas científicos. Luego de esto, se lleva a cabo un análisis de qué instrumentos se deben desplegar para hacer posible la información apropiada. Desde allí ellos determinan las capacidades de la nave espacial, y qué lanzacohetes se necesitan para llevar a cabo esta misión. La misión PPP lunar actual comienza con cuáles son las capacidades que pueden proporcionar las compañías privadas, así como cuánta carga puede llevar, y acorde a eso, luego, la NASA diseñará su política científica, al ver cuáles instrumentos pueden acomodar en estos vehículos.

El sitio electrónico Space.com informó que las prioridades de la comunidad científica, por 15 años, habían sido las misiones a la Luna. Una de ellas es traer de regreso muestras desde la Cuenca Aitken en el Polo Sur (en donde está explorando hoy el Chang’e-4 chino). La otra prioridad es una red de vehículos de aterrizaje para comprender el interior de la Luna. La NASA no está planeando ninguna misión. Ni tampoco alguna de estas pudiera implementarse utilizando vehículos de aterrizaje comerciales que están en construcción.