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Lyndon LaRouche y la autoestima de Estados Unidos

20 de febrero de 2019
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Lyndon LaRouche, en la Conferencia del Instituto Schiller que se realizó en Bad Soden, Alemania, en julio de 2018 (foto de Michelle Rasmussen/EIRNS).

20 de febrero de 2019 — Luego del fallecimiento del fundador de EIR Lyndon LaRouche, el pasado 12 de febrero, y de la conferencia internacional del Instituto Schiller del 16 y 17 de febrero, en la cual se celebró su vida y su obra (sobre la cual se informará plenamente en el próximo número de EIR correspondiente al 22 de febrero de 2019), se ha vuelto evidente que el deceso de LaRouche está despertando y conmoviendo profundamente a la gente en todo el mundo para descubrir lo que se refería Abraham Lincoln como “los mejores ángeles de nuestra naturaleza”. Esta es una fuerza para el bien que puede ayudarle a los estadounidenses a recuperar su sentido de autoestima —perdido en gran medida durante los 16 años de las presidencias de Bush y Obama— y tener éxito en las tareas estratégicas centrales que se definieron en la conferencia del Instituto Schiller, a saber, conseguir que el Presidente Donald Trump exonere a Lyndon LaRouche, y llevar a Estados Unidos plenamente al Nuevo Paradigma que se construye en el mundo en torno a la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China.

La misión estratégica central de conseguir que Estados Unidos se una al Nuevo Paradigma está de hecho a la vista. El Presidente Trump y el Presidente Xi Jinping de China están negociando un amplio acuerdo económico que puede zafarse de la arquitectura financiera del imperio británico que se derrumba, a pesar de los esfuerzos británicos por utilizar el asunto de la empresa china Huawei para envenenar las posibilidades. El Presidente Trump y el mandatario de Corea del Norte, Kim Jong-un, se reunirán los días 27 y 28 de febrero próximos en Vietnam, en donde puede avanzar enormemente el “modelo Singapur” para poner fin a todo el sistema de la geopolítica británica en las relaciones internacionales. Y el golpe de Estado británico contra el Presidente Trump está ahora expuesto a la luz del día, con las declaraciones del ex subdirector del FBI, Andrew McCabe, y la descarada defensa de sus actividades sediciosas por parte de Jim Clapper, Jim Comey y demás ex directores de las agencias de inteligencia de Obama.

En cuanto al asunto decisivo de la ciencia de la economía física de LaRouche, y la necesidad de derrotar al incompetente y genocida “Nuevao Trato Verde” que promueven los demócratas, consideren el informe del estudio reciente de la NASA, que confirma que la humanidad mejora la biosfera, como han dicho Lyndon LaRouche y Vladimir Vernadsky. Nuevas evidencias captadas por satélite muestran que la humanidad ha venido creando una Tierra más verde durante las últimas décadas.

La red de televisión china CGTN informó que las imágenes de satélite de la NASA muestran que nuestro planeta es hoy más verde que hace 20 años, y cuenta con 5.17 millones de kilómetros cuadrados adicionales de vegetación, “equivalente a otro bosque tropical como el Amazonas”. Se informa que China e India contribuyen con “más de la tercera parte de este reverdecimiento” y casi la mitad de la contribución de China proviene de programas de reforestación ampliados. Como lo señala CGTN, “este estudio integral ha roto con el viejo prejuicio que sostienen los medios occidentales de que la industrialización de los países en desarrollo hará más vulnerable al medio ambiente global”.

Aunque CGTN no lo menciona, se ha demostrado asimismo recientemente que los mayores niveles de CO2 en la atmosfera han jugado también un papel destacado en el reverdecimiento del planeta en las décadas recientes, de modo más destacado en las regiones con alta escasez de agua, en donde los mayores niveles de CO2 garantizan que las plantas sean más eficientes con el agua disponible. Además de aumentar el crecimiento natural de las plantas, esto ha mejorado el rendimiento agrícola.

Parecería que la biosfera ya ha votado por la “exoneración” de Lyndon LaRouche y sus ideas.