Londres se lanza con todo con la provocación de la ‘ayuda humanitaria’ a Venezuela

22 de febrero de 2019

22 de febrero del 2019 — Siguiendo el libreto del imperio británico, el “presidente interino” de Venezuela, Juan Guaidó, con total respaldo de la pandilla neoconservadora dentro del gobierno de Trump, que desafortunadamente ha arrastrado al Presidente a su plan geopolítico, viajó desde Caracas hasta la frontera colombo-venezolana, para llegar a la ciudad de Cúcuta, como preparación para la fecha límite del 23 de febrero, en la cual dice él que la ayuda humanitaria comenzará a entrar al país.

Está cobrando forma un escenario de violencia. Trascendió que a Guaidó le acompañan “brigadas de voluntarios”, que se van a desplegar a varios puntos de Venezuela en el estado occidental del Táchira, que hace frontera con Cúcuta y al estado Bolívar, al sur de Venezuela, que hace frontera con el estado brasileño de Roraima (cuya capital es Boa Vista, que está alrededor de 200 km de la frontera con Venezuela). Guaidó también mencionó a Puerto Cabello y al puerto de La Guaira, como dos puertos a los cuales es posible que llegue la ayuda humanitaria, y de manera provocadora exigió que se abriera el “corredor humanitario” tanto “por tierra como por mar”. Invitó a los ciudadanos a manifestarse en todo el país, para acompañar su “caravana” hasta la frontera, y hasta diversas bases militares.

El Presidente Nicolás Maduro prometió que ninguna ayuda humanitaria entrará a Venezuela, y efectivamente ha confinado al país dentro de sus fronteras. Maduro anunció el 21 de febrero que para las 8:00 pm de esa noche, la frontera terrestre de Venezuela con Brasil se va a cerrar completamente, y que muy probablemente iban a cerrar la frontera con Colombia muy pronto. Todos los puertos venezolanos están cerrados hasta el 23 de febrero, y se ha cancelado todo el tráfico aéreo en todo el país.

La escalada de las tensiones es tal que, el miércoles 20, en su conferencia de prensa diaria, Stéphane Dujarric, vocero de las Naciones Unidas (UN) emitió un llamado urgente a “todas las partes” a “despolitizar” la ayuda humanitaria, y “adelantar las negociaciones políticas serias y a reducir las tensiones que estamos presenciando”.

Mike Pence, el neoconservador vicepresidente de EU, no recibió este memorando. El jueves 21, la Casa Blanca anunció que él viajará a Colombia el 25 de febrero respondiendo a la invitación que le hiciera el Presidente Iván Duque, y allí se reunirá con representantes del Grupo de Lima, de las naciones que respaldan un cambio de régimen “para definir los pasos concretos que apoyen a los venezolanos y logren la transición a la democracia”. Pence exigirá que Maduro renuncie a su cargo.

El almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, dijo el miércoles 20 que EU estaría de acuerdo con una solución diplomática a la crisis de Venezuela, sin embargo añadió que “nuestra obligación como militares profesionales es estar preparados”, en caso de que cualquier otra acción sea necesaria.