Expertos nucleares de EU, optimistas ante la cumbre Trump-Kim

26 de febrero de 2019

26 de febrero de 2019 — El ex director del Laboratorio Nacional de Los Alamos, Dr. Siegfried Hecker (1986-1997), publicó un artículo firmado en el Washington Post el viernes 22,titulado “Todas las señales indican que habrá avances en la cumbre Trump-Kim”. Junto con el Dr. Hecker, ahora miembro emérito del Centro para la Seguridad Internacional y la Cooperación, firman los coautores expertos Robert L. Carlin y Elliot Servin del mismo Centro.

“Hemos encontrado que Corea del Norte en realidad paró elementos decisivos de su programa, con lo cual ha disminuido la amenaza que representaba lo que era un programa que se expandía rápidamente en el 2017”, plantea el artículo, y señalan que:.

1) En el frente diplomático, Kim dio pasos decisivos en 2018 para tratar de mejorar las relaciones con Corea del Sur, Estados Unidos y China, lo que ha disminuido dramáticamente las tensiones.

2) En el frente técnico, dicen que el término de “desnuclearización” es simplista; lo que se tiene que poner en perspectiva en vez de esto son las contrapartidas entre los tres componentes requeridos del arsenal nuclear de Corea del Norte: el combustible de las bombas, el emplazamiento de armamento y los sistemas vectores de lanzamiento. Afirman que Corea del Norte ha estado ampliando su inventario de combustible de bombas, lo cual es predecible en ausencia de algún reglamento que lo limite, aunque han ralentizado su “emplazamiento de armamento” y esto último pesa más que lo primero.

Destacan que Corea del Norte no hizo nada el año pasado para perfeccionar sus capacidades de ICBM (misiles balísticos intercontinentales) o su bomba de hidrógeno mediante la realización de pruebas. “Estos avances no ocurrieron porque en abril del 2018, Kim tomó la decisión extraordinaria de ponerle fin, no solo suspender, las pruebas nucleares y de misiles... La realidad es que al ponerle fin de manera permanente a las pruebas nucleares y misilísticas, limita los avances de Corea del Norte en el emplazamiento de armamento y los sistemas de vectores de lanzamiento.

Señalan que Estados Unidos debería “asegurar” el final de las pruebas misilísticas y nucleares de Corea del Norte en el 2019 y la próxima cumbre es una oportunidad para hacer exactamente eso y también para presionar para ponerle fin a su producción de combustible para bombas, plutonio. Los autores creen que Corea del Norte tiene por lo menos una instalación sospechosa de enriquecimiento de uranio secreta en algún lugar que también se tiene que desmantelar.

“Nosotros estamos esperanzados por las recientes declaraciones del Representante Especial de EU ante Corea del Norte, Stephen Biegun, de que Washington tiene que ‘avanzar con nuestra diplomacia a la vez que con nuestros planes para la desnuclearización de una manera tal que le transmita también ese mensaje a Corea del Norte”, agregan, lo cual parece indicar una nueva flexibilidad, para combinar la desnuclearización con mejores relaciones. Concluyen en que “Pudiera estar abierto el camino para que haya avances en la cumbre tanto en la normalización como en pasos para parar, darle marcha atrás y finalmente, eliminar las armas nucleares en Corea del Norte”.