Rusia aumenta la ayuda económica para Venezuela; ayuda a impedir otro desastroso cambio de régimen

4 de marzo de 2019

4 de marzo del 2019 – El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, luego de su plática con la vicepresidente de Venezuela, Delcy Rodríguez, recalcó que el gobierno de Rusia seguirá quebrando el bloqueo económico a Venezuela que los neoconservadores de Londres y de Washington están utilizando para derrocar al gobierno legítimo de Venezuela. Lavrov informó que Rusia acaba de enviar 7.5 toneladas de medicinas a Venezuela, y que ahora está “preparando los detalles específicos organizativos y logísticos” sobre la lista de medicamentos adicionales y compuestos médicos que solicitó Rodríguez, además del “enorme envío de cereales rusos” que Rusia envió por barco a Venezuela.

Él y Rodríguez hablaron sobre los pasos a seguir para fortalecer “los vínculos comerciales, de inversión, de producción industrial y de las finanzas”. Llegaron al acuerdo de que habrá “una plática detallada sobre las perspectivas para la implementación de grandes proyectos en la exploración geológica y las operaciones aguas arriba, iniciativas conjuntas en la industria farmacéutica, en la tecnología de la información, de medicina nuclear, y la cooperación en el uso pacífico del espació exterior y la industria de defensa” en la 14ava cumbre de la Comisión Intergubernamental de Alto Nivel (CIAN) Rusia-Venezuela, que está programada para llevarse a cabo en abril de este año en Moscú, Rusia.

La medida adoptada por Rusia constituye un enorme problema para la estratagema del cambio de régimen. Como escribiera Eric Farnsworth, vicepresidente del Consejo de las Américas y de la Sociedad de las Américas de la familia Rockefeller, en la revista National Interest del 25 de febrero, para poder derrocar al régimen de Maduro se requiere “estrujarlo como hacen las grandes anacondas que habitan las aguas venezolanas”, porque la región no apoya una intervención armada que además tiene poco sustento legal, y tampoco ha encontrado muchos entusiastas de esta propuesta en Washington.

Lavrov señaló a Elliott Abrams por nombre, dos veces, como el problema central; Abrams “dice directamente que entre sus responsabilidades no se incluye buscar una solución pacífica, sino elevar las tensiones y crear una situación que pudiera provocar, como Estados Unidos quiere, una explosión y un baño de sangre en Venezuela, y justificar una intervención militar”.

En ese contexto, Lavrov informó que Rusia tiene información de que “Estados Unidos planea comprar armas pequeñas, morteros, sistemas portátiles de defensa antiaérea y varios otros tipos de armas en un país de Europa del Este, y llevarlos cerca de Venezuela por medio de una línea aérea de un régimen que es el más, o más bien es absolutamente obediente a Washington en el espacio post soviético”. Típico de Abrams: “un Irán-Contra II”.

Tienen un problema, sin embargo. Los vecinos de Venezuela, Brasil, y Colombia en particular, actualmente han rechazado dar su respaldo a cualquier invasión militar a Venezuela, señaló Lavrov. “Si ellos mantienen su promesa y se apegan firmemente a esta posición”, estos planes “es muy difícil que se lleguen a materializar”.