El secretario de Estado Pompeo aprovecha su reunión con el Buró Agropecuario de Iowa para atacar a China

7 de marzo de 2019

7 de marzo de 2019 — El pasado 3 de marzo, el secretario de Estado Mike Pompeo intervino en la reunión del Buró Agropecuario del estado de Iowa, y sostuvo luego varias entrevistas de prensa, y pláticas con la organización Future Farmers of America (FFA), y aprovechó todas estas oportunidades para lanzar ataques desaforados contra China y amenazas a los granjeros que comercian con China. Estuvo acompañado del ex gobernador de Iowa, actual embajador a China, Terry Branstad, quien expresó opiniones más razonables y basadas en la realidad.

En todas las ocasiones Pompeo atacó a China por rehusarse a adoptar el “principio de libre empresa y trabajo duro”, el cual según él caracteriza al éxito de la agricultura en Iowa. En China, dijo Pompeo, “la mano dura del gobierno dicta la política económica”, en tanto que “solo el libre mercado mejora la vida en el largo plazo”. Ese fue el tema central de su perorata, a lo cual agregó que “las prácticas económicas dirigidas por el Estado” en China, “amenazan la salud de la industria agrícola de Estados Unidos”. (Aseveración muy curiosa, cuando China ha ofrecido comprar más de $30,000 millones de dólares en productos agrícolas). También esgrimió la letanía más común, de que los chinos se roban tecnologías delicadas, y en especial atacan “la propiedad intelectual y también la tecnología que es esencial para la agricultura”. El modelo económico de China, les advirtió, “ha sobrevivido por años con un proteccionismo, quebrantando las normas y con subsidios del gobierno”. (Pues han de ser muy prósperos para poder hacer todo eso “por años”).

En respuesta a una pregunta de si la Iniciativa de la Franja y la Ruta “podría eventualmente sacar a África y a Europa y al Sudoeste de Asia de la esfera de influencia estadounidense para los mercados”, Pompeo mugió: “¡Imposible!”, para luego agregar que “nadie se engaña tanto tiempo con la Franja y la Ruta”. Contó que en todos sus viajes por el mundo, “la gente está en contra. Y entendieron el truquito. En realidad, esas son ideas, de hecho, a menudo demasiado buenas para ser verdad.... Se aparecen con productos que no son de clase mundial, con trabajo chino y con un enorme paquete de deuda que es casi seguro diseñado para embargar, y yo creo que el mundo está comenzando a ver eso”. Por supuesto, lo que ven realmente los 152 países que se han unido a la Iniciativa es que China ofrece infraestructura, el sustento necesario para el desarrollo real, cosa que occidente se ha negado a ofrecer por siglos.