Ministro de defensa de Filipinas, Lorenzana, y el Presidente Duterte, exigen revisar el Tratado de Defensa con Estados Unidos

7 de marzo de 2019

7 de marzo del 2019 — El propósito del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, en su visita de paso por Las Filipinas durante el fin de semana, fue tratar de contrarrestar el llamado que hizo el secretario de Defensa Nacional de Las Filipinas, Delfín Lorenzana, para que se revise el Tratado de Defensa Mutuo que fue firmado con Estados Unidos en 1951, por dos razones: en primer lugar, por la ambigüedad en torno a si el paraguas militar de Estados Unidos incluye las islas en disputa que se ubican en el Mar de China Meridional (dado que Estados Unidos no toma bandos oficialmente en los desacuerdos territoriales); y segundo, la declaración Lorenzana en diciembre pasado en el sentido de que las Filipinas no quieren ser arrastrados a una guerra con China, lo cual sería el caso necesario bajo el Tratado, si Estados Unidos y China se van a la guerra. Pompeo no quiso discutir este asunto de frente, aunque le aseguró a los filipinos que Estados Unidos “los apoya” si sus barcos o aviones o fuerzas militares fuesen atacados en el Mar de China Meridional.

Pero ni el Secretario Lorenzana ni el Presidente Rodrigo Duterte se quedaron con ese cuento. Lorenzana reiteró en una declaración que dio el martes 5, que “Las Filipinas no están en conflicto con nadie y no irán a la guerra con nadie en el futuro”. Señaló que “Estados Unidos, con su cada vez más frecuente paso de los buques de su armada por el Mar Occidental de Filipinas (el nombre que le dan los filipinos al Mar de China Meridional), es muy probable que en algún momento se envuelva en una guerra”, en cuyo caso “los filipinos se verían involucrados automáticamente en cualquier conflicto semejante”.

Como es costumbre, Durterte fue más folclórico: “Estados Unidos [es decir, Pompeo] dijo, ‘los vamos a proteger. Lo vamos a hacer; tienen cubiertas sus espaldas les aseguro’. Yo dije, ‘está bien’. Pero el problema aquí es que ellos invocarían el tratado [de Defensa Mutua] en el cual nos metieron nuestros antecesores… Pero en Estados Unidos, tienen que pasar por el Congreso. Cualquier declaración de guerra pasa por el Congreso. Pero ya saben que pendejada es el Congreso de Estados Unidos”.

El New York Times intervino el martes 5 también para quejarse de que Lorenzana quiera revisar el Tratado. En un artículo titulado “Funcionario filipino quiere revisar tratado con EU por temor a una guerra con China”, en donde el diario de marras (Trump lo ha calificado como “el enemigo del pueblo”) trata de buscar fisuras dentro del gabinete de gobierno filipino, y dice que el Secretario de Relaciones Exteriores, Teodoro Locsin (quien se reunió con Pompeo, como su homólogo) estuvo” más receptivo al mensaje del señor Pompeo, y dijo que Manila tomaría la palabra de su aliado incondicional”.

Locsin también le dijo a los periodistas que la ambigüedad del tratado era algo bueno, ya que ha mantenido a China a distancia. Lorenzana lo refutó, y dijo que “yo no creo que la ambigüedad o la vaguedad [en el tratado] sirva como una disuasión. En realidad, causa confusión y caos durante una crisis”. Y reiteró su advertencia: “El hecho de que el ambiente de seguridad ahora es tan enormemente diferente y mucho más complejo que el esquema de seguridad bipolar de la era en que se firmó el tratado, obliga a una revisión del tratado”.

(En una entrevista reciente que será publicada en EIR la próxima semana, el Secretario Lorenzana hizo llegar sus condolencias por la muerte de Lyndon LaRouche, con quien se reunió a menudo durante su estancia de 14 años en Washington como agregado a la Embajada de filipinas).