Pompeo celebra el genocidio como forma de cambio de régimen en Venezuela

14 de marzo de 2019

14 de marzo del 2019 – “El círculo se está cerrando. La crisis humanitaria está aumentando cada hora” en Venezuela, le aseguró a los periodistas Mike Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos, en un informe del Departamento de Estado sobre las actividades estadounidenses relacionadas con Venezuela.

Esa declaración pasará a la historia como una infamia de la misma manera y junto con la celebración impía que hizo Hillary Clinton del asesinato a Gadafi.

La mayor parte de Venezuela sigue sin electricidad, a casi 5 días después de que la red nacional de electricidad se colapsara el pasado jueves 7 de marzo a las 5:00pm. En los lugares en que la electricidad se ha restaurado, el servicio es esporádico.

Si no hay electricidad, tampoco hay bombeo de agua. En Caracas, la capital, hay largas colas de personas en espera de su turno para tomar agua del río Guaire (vía de desagüe de las aguas residuales de la ciudad), o de caídas de agua en el Cerro Ávila, y llenan cualquier envase que tengan.

El informe que emitió ayer la asociación empresarial Fedecámaras del estado Zulia, es indicativo de la situación: “La actividad en la calle se limita a la gente buscando víveres, comida, agua, etc., con el agravante de que los precios se encuentran dolarizados”. Allí, como sucede en Caracas, la gente desesperada de los barrios pobres está saqueando supermercados y panaderías; ya que donde hay comida disponible, ellos no pueden pagar por ella, porque no poseen dólares, solo bolívares.

El sector agrícola ha informado de pérdidas enormes por la falta de combustible para dar electricidad a los sitios donde almacenan la leche y los productos perecederos. Las gandolas no pueden recoger leche para distribuirla porque no tienen gasolina. Además los mataderos están paralizados.

Pompeo (quien celebró el apagón a pocas horas de que ocurriera con un tuit que decía “Sin alimentos. Sin medicinas. Ahora, sin electricidad. Próximamente, sin Maduro”) alegó en el informe que dio ayer, que Cuba y Rusia son los responsables de este horror, porque ellos siguen teniendo acuerdos económicos con Venezuela. Llamó a Cuba “la verdadera potencia imperial en Venezuela”; dijo que el “Kremlin está al lado de sus amigotes venezolanos en contra de la voluntad de la población de una nación soberana, para proteger un régimen que es amigo de Moscú”. Exigió que Rusia bloquee el préstamo de $17 mil millones de dólares y las inversiones, y que deje de comprar petróleo crudo a PDVSA, la compañía petrolera del Estado venezolano, “o se atienen a las sanciones de parte de Estados Unidos”.

El 11 de marzo, el Departamento del Tesoro también impuso sanciones al banco ruso-venezolano Evrofinance para el financiamiento conjunto de proyectos petroleros y de infraestructura. Bolton envió un tuit demente que muestra esto: “Estados Unidos no va a quedarse tranquilo mientras instituciones financieras extranjeras facilitan transacciones ilegítimas que benefician a Maduro y a sus compinches... Banqueros: No ayuden a Maduro y a sus cómplices a robarse los activos del pueblo venezolano. Estados Unidos los está vigilando”.

Al citar el “decreto” que emitió ayer la Asamblea Nacional de Guaidó en contra de los envíos de petróleo a Cuba, Bolton le advirtió a las compañías aseguradoras y a los barcos de cualquier bandera, que ellos también serían sujeto de las sanciones de Estados Unidos si violan el “decreto” de Guaidó.

India también le sigue comprando petróleo a Venezuela, y Pompeo se reunió ayer en Washington, DC, con Vijay Gokhale, ministro de Relaciones Exteriores de India, “para pedirle lo mismo que le están pidiendo a todos los países: que no sean el salvavidas que mantenga con vida al régimen de Maduro”.