Reunión de Trump con jefes de Estado caribeños, centrada en la inversión privada, energía y Venezuela

25 de marzo de 2019

25 de marzo del 2019 — El Presidente Donald Trump se reunió el viernes 22 con jefes de Estados de cinco naciones del Caribe —Santa Lucía, las Bahamas, República Dominicana, Haití y Jamaica—(con el siempre ubicuo asesor de Seguridad, John Bolton, a su lado) en la cual recalcó que quiere una relación más estrecha en lo comercial, de seguridad y energética con esas naciones.

Los cinco jefes de Estado se vieron muy motivados dado que ningún Presidente estadounidense, desde Ronald Reagan, les había prestado mucha atención. Sin embargo, como le dijo a los periodistas estadounidenses el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, después de la reunión, es importante que esto no sean solo palabras, sino que “habrán verdaderas inversiones; inversiones que van a beneficiar a la región y beneficiaran también a su país”, Estados Unidos.

Se acordó que Estados Unidos va a enviar a una delegación de alto nivel de la Corporación para Inversiones Privadas en el Extranjero (OPIC) a cada uno de los cinco países en 90 días, y les va a dar “status de prioridad” para las inversiones de Estados Unidos. Pero como lo señaló con sequedad un líder político de las Bahamas, Estados Unidos “no se mente en eso” de capital para el desarrollo, a diferencia de China. La Casa Blanca había dicho que contrarrestar las “prácticas económicas depredadoras” de China en la región sería uno de los temas que discutirían en la reunión.

Uno de los puntos álgidos en la agenda fue Venezuela, dado que todo el Caribe ha sido enormemente golpeado por la crisis que vive este país. Cuatro de los gobiernos que asistieron a esta reunión forman parte de las 15 naciones que conforman la Comunidad del Caribe (CARICOM), en la que hay divisiones en torno a Venezuela. Todos estos cinco votaron con el “Grupo de Lima” en la Organización de Estados Americanos (OEA) para apoyar a Guaidó, aunque las Bahamas y Santa Lucía se oponen al “cambio de régimen” y piden que la crisis se resuelva de forma pacífica.

La energía es también un tema de gran preocupación. Desde el 2005, muchos países del Caribe han formado parte del programa venezolano llamado PetroCaribe, que oferta el petróleo a tasas preferenciales, pagando el 60% por anticipado, y el 40% restante para pagarse en un período de 25 años al 1% de interés. Como consecuencia de una guerra financiera contra la compañía de Petróleo de Venezuela, PetroCaribe está de hecho muerto, y a los países del Caribe que necesitan urgentemente de energía los dejaron en la estacada. Para compensar esto, Haití trató de aumentar los precios de la gasolina hace algunas semanas, lo cual desató enormes protestas que todavía no han amainado completamente.

Según un funcionario del gobierno de Trump que prefirió el anonimato, citado por el periódico Miami Herald (que muy bien podría tratarse de Bolton), “una de las cosas que Trump está buscando es escuchar que las naciones del Caribe como bloque, se separen de Venezuela y dejen de depender de su petróleo pronto... Quisiéramos escuchar qué medidas podríamos tomar. Consideramos que con el incremento de la producción de petróleo y gas de Estados Unidos, somos ahora, de nuevo, los mayores productores de petróleo y gas, y que hay muchas maneras en que podemos acomodar las demandas del hemisferio occidental como un todo”.