La Reserva Federal de EU dio marcha atrás de manera abrupta en sus programas para enfrentar la crisis

26 de marzo de 2019

26 de marzo de 2019 — El presidente del Sistema de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha dado declaraciones recientes en las que expresa un cambio drástico en su política de tasas de interés y otras medidas, con lo cual indica que la Reserva ha reaccionado al derrumbe subyacente de la economía física y de la burbuja financiera, cosa que se ha profundizado y es cada vez más del dominio público.

A fines del 2018, la Reserva Federal declaró que haría dos alzas en las tasas de interés durante el período de 2019. Se había dicho que las alzas en las tasas de interés serían modestas, aumentos de un cuarto de punto porcentual, en las tasas referenciales de los fondos federales, las cuales a su vez fijan el piso para las tasas de interés en la economía en su conjunto.

Pero el pasado 20 de marzo, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, en sus siglas en inglés), el cuerpo que toma las decisiones que adopta la Reserva Federal, anunció que se cambiaría de rumbo por completo. En el informe de sus minutas, se indica que el FOMC pidió “paciencia”, y sugirió que no habría ningún alza en las tasas de interés referencial durante todo el 2019. Según la reseña de la agencia AP del 23 de marzo, la Reserva Federal “anunció también que para septiembre, ya no reducirá su cartera de bonos”. Es decir, que no solo detendrá su programa para deshacerse de los bonos tóxicos, insolubles, que le ha comprado a los bancos (de los cuales solo vendió un 10%) para ayudarles a fortalecer su cartera de activos mediante la impresión de dinero inorgánico (“Emisión Cuantitativa”), sino que va a imprimir más dinero para seguir con la misma política hiperinflacionaria.

En la semana del 17 al 23 de marzo, las acciones de la Reserva Federal se acentuaron debido a que se observó lo que se denomina “inversa de los rendimientos en bonos del Tesoro”, según lo cual la tasa de interés de los bonos de largo plazo de 30 años, cae por debajo de los certificados de tesorería a 90 días. Lo que ha ocurrido es que la tasas de los bonos del tesoro de EU a 30 años ha caído tres cuartos de punto desde junio. Esa inversión, casi siempre precede a una contracción mayor en la economía física y de los mercados financieros, dado que los conocedores comienzan a apostar contra el crac y llevan su dinero a los bonos de largo plazo.

¿Qué sucede? Que fuera de los países que colaboran con la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, muchos países están cayendo en una drástica recesión económica, entre ellos casi todos los países de Europa. El problema en el que se encuentra por ejemplo el banco alemán Deutsche Bank, no se ha resuelto para nada. La salida que habían sugerido, de que el Deutsche Bank compraría al Commerzbank, no va a funcionar. El Commerzbank, aunque tiene sus propios problemas de insolvencia (pero no los del Deutsche) es un banco muy ligado a la pequeña y mediana industria alemana (la Mittelstand), y tiene una gran penetración en la gran industria también. Desde 2013 a 2016 ha mejorado su capitalización, y lo que busca el Deutsche es tragarse esos activos para salir a flote.

Mientras tanto, el motivo principal de la decisión de la Reserva Federal, es que la burbuja de la deuda corporativa es una bomba de tiempo que ya empezó a contar, y se pretende ayudar a desinflar con el recurso mínimo de congelar las tasas de interés para no aumentarles el problema a las corporaciones, y a la vez ofrecer a los bancos acreedores de esa deuda, algo de Emisión Cuantitativa para refinanciar esa deuda. Es decir, inflar más la burbuja.

Mientras tanto, la economía física se sigue derrumbando, ante la ausencia de inversión de capital físico. Y lo que es peor, la burbuja mundial de los derivados, la otra bomba de tiempo más grande y abarcadora, sigue sonando también con su música de fondo, a lo que la Reserva Federal responde con su impotencia de siempre.