Neoconservadores que buscan cambio de régimen agitan la histeria antirrusa en torno a la crisis venezolana

29 de marzo de 2019

27 de marzo de 2019 — La camarilla de neoconservadores de Washington que están dictando la política sobre Venezuela, están usando como pretexto el arribo de dos aeronaves rusas a Caracas el pasado 24 de marzo, para agitar la histeria antirrusa en toda la región e intensificar las tensiones geopolíticas en torno a la situación cada vez más peligrosa en Venezuela.

El arribo de las aeronaves rusas y alrededor de 100 efectivos de personal militar tiene que ver con un viejo acuerdo militar y técnico bilateral, que ha estado vigente desde el 2001. Pero el 25 de marzo, el secretario de Estado, Mike Pompeo, y el Asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, exacerbaron la situación con acusaciones belicosas de que los rusos venían a respaldar militarmente al gobierno de Maduro. Luego, el miércoles 27, al momento de recibir a Fabiana Rosales, la esposa del autoproclamado presidente “interino” Juan Gauidó, el vicepresidente Mike Pence hizo la acusación de que la llegada de aviones militares rusos era una “provocación no bien vista” y exigió que Moscú dejara de apoyar el “regimen de Maduro”.

Desafortunadamente el Presidente Trump, quien está encajonado en esta camisa de fuerza neoconservadora en el caso de Venezuela, en donde Mike Pence es el principal arquitecto, dijo hoy durante una reunión breve con Rosales que respaldaba a la oposición en Venezuela en “un 100%” y advirtió que “Rusia tiene que irse de Venezuela”. Si no lo hace, agregó, “ya veremos. Todas las opciones están sobre la mesa”. Tambien prometió intensificar la presión militar en contra de Venezuela.

En Colombia, el ministro de Relaciones Exteriores, Holmes Trujillo, un aliado estrecho de EU, censuró lo que él calificó de “incursión militar rusa” en Venezuela, la cual, dijo, no fue autorizada por la Asamblea Nacional de Venezuela. También se pronunciaron el grupo de Lima compuesto por 14 naciones y la Organización de Estados Americanos (OEA). El 26 de marzo el Grupo de Lima dió a conocer una declaración en donde expresaban su alarma por la presencia rusa y rechazaban “cualquier provocación o despliegue militar que ponga en peligro la paz y la seguridad en la región”. Una declaración de la OEA con fecha del 25 de marzo denunció que era “inadmisible que un gobierno extranjero tenga programas de cooperación militar con un régimen de usurpación que ha sido declarado ilegítimo por las resoluciones y leyes interamericanas, y por lo tanto amenaza la paz y la seguridad hemisféricas”.

La vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, respondió según El Confidencial, que la OEA, una “organización técnica”, no está calificada para decirle a un país soberano con quién puede cooperar.