La Franja y la Ruta crean un nuevo paradigma asiático para la integración económica global y la inclusión

19 de abril de 2019

18 de abril de 2019 — Ese es el encabezado de un artículo de opinión publicado por el Global Times el lunes 15 de abril, firmado por Toumert Al, el director de Educación del Programa de Licenciatura Internacional de la Escuela Internacional, que depende de la Universidad China de Asuntos Internacionales. El artículo ofrece un panorama general de los logros de la Iniciativa de la Franja y la Ruta hasta la fecha, en proyectos de infraestructura en varios continentes.

“En Asia del Sur, la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR) es vista como el principal motor para la construcción de infraestructura en una región que debe salvar la brecha creciente entre su potencial económico y las realidades de su infraestructura insuficiente. Según el Banco Mundial, Asia del Sur necesita unos $2 billones de dólares en inversiones para la construcción de infraestructura desde el 2011 al 2020, si la región quiere ser parte del nuevo orden económico que está forjando el futuro”. El artículo analiza luego un par de proyectos esenciales, como el puente Padma en Bangladesh y el puerto Gwadar en Pakistán.

“Como era de esperar por su estatus global y su naturaleza incluyente, la IFR no es solo una iniciativa regional. África se puede considerar como un beneficiario importante del programa económico de China para respaldar el desarrollo del continente y para ayudar que su infraestructura y su economía cumplan con las metas de sus planes de crecimiento. El año 2018 se podría considerar como el punto de inflexión para la IFR en África, luego de que la firma del memorando de entendimiento para la cooperación entre China y las 37 naciones africanas de la Unión Africana, llevaron la iniciativa a un nuevo nivel superior.

El financiamiento de la infraestructura que proporcionado China a África sumó en promedio unos $11,500 millones de dólares entre 2012 y 2016. Entre los ejemplos que cita se cuentan los $5,600 millones para la Planta Hidroeléctrica de Mambila en Nigeria, el ferrocarril de Addis Ababa a Yibuti, los $11,000 millones para el puerto de Bagamoyo, en Tanzania, que está bajo construcción ahora, y el proyecto ferroviario de Nairobi a Mombasa. “Otro proyecto que se está moviendo y puede tener las mismas implicaciones que el Corredor Económico China-Pakistán (CECP) ha tenido en Asia del Sur, es el corredor del Canal de Suez en Egipto”, señala Toumert.

En breve, la IFR “es un verdadero nuevo paradigma en la cooperación internacional”.